Don Tomás Martínez, del Comercio de España y residente en Jalapa, otorga poder especial en primer lugar a don Luis de Ortiz, y en segundo a don Juan Francisco de Arrellano, vecinos de la ciudad de Cádiz, para que en su nombre pidan en el tribunal o juzgado una copia de autorización con todos los requisitos necesarios de las informaciones de nobleza que tiene su hermano don Manuel Martínez.
Juan Ortiz, vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Luis de Ortiz y de Inés García, difuntos, dijo que por la gravedad de su enfermedad no le da tiempo de otorgar su testamento y lo que conviene al descargo de su conciencia por lo que ha comunicado a Luis Fernández de Ulloa, a María Magdalena Gorrón de Contreras y Tejeda, su mujer, y a José Antonio de Acosta, su primo, para que en su nombre otorguen su testamento, a quienes da su poder, para que por si y en su nombre lo ordenen como se los tiene comunicado.
Don Tomás Martínez, originario del Valle de Guriezo en el Obispado de Santander en las montañas de Burgos y residente en Jalapa, hijo legítimo de don Juan Antonio Martínez y de doña Josefa Amallo, difuntos otorga su testamento donde ordena que del quinto de sus bienes se distribuya en bien de su alma. Declara ser casado con doña María Manuela Callejo con la que tuvo una hija nombrada María del Rosario que tendrá como 4 meses; nombra albaceas testamentarios a su esposa, a su compañero don José Antonio de la Madrid y Lobiano, a don Baltazar Ruiz Fernández, y a don Remigio Fernández, en este reino; y a su hermano don Manuel Martínez y a don Luis de Ortiz, en los de España. Como heredera universal nombra a su hija. Declara que su primo don Luis Ortiz tiene parte de su capital, asimismo declara que los bienes, caudal y efectos, deudas, derechos y acciones que tiene constan en sus libros, apuntes, borradores, cuentas y cartas sueltas.