Diego Domínguez, vecino de Jalapa, natural de Sanlúcar de Barrameda, hijo legítimo de Manuel Domínguez y de Eugenia Parrilla, difuntos, estando enfermo en cama en su entero juicio, otorga su testamento, donde declara lo siguiente: debe a Matías del Monte, residente en México, cargador de la próxima flota, 800 pesos que constan en su libro; debe a su hermano Manuel Domínguez, 50 pesos más o menos; declara ser casado con Ana de San Miguel Jiménez Román, quien no trajo dote y él tenía 600 pesos. Tiene entre sus bienes la casa en que vive hecha en solar de su mujer; tiene un hijo natural de 12 a 13 años de edad, a quien le deja 100 pesos de oro común; tiene una hermana doncella en la ciudad de Sanlúcar a la que le deja también 100 pesos. Nombra como albaceas a su mujer y a su hermano Manuel Domínguez.
Don Luis de Ruiz Sotomayor, vecino de la Ciudad de Sevilla, hijo legítimo de don Luis Fernández de Ruiz y Sotomayor, difunto y de doña Juana Manuela Sator, esta última heredera universal de sus bienes y en el remanente del tercio a sus hermanas doña Maria de Ruiz Sotomayor, doña Ángela de Ruiz Sotomayor, doña Antonia de Ruiz Sotomayor y doña Teresa de Ruiz Sotomayor; nombra como albaceas testamentarios a don Bernardino Ruiz Sotomayor, su hermano residente en el pueblo de Jalapa, y por muerte de éste a don Diego Domínguez, vecino de este pueblo.
El Capitán don José Robledano de Cardeña, don Diego de Castro y Gamboa, el Capitán Bartolomé de Castro, don Gregorio Fernández Mantilla, el Alférez Laureano Fernández de Ulloa, Joseph Antonio de Acosta, Francisco Ortiz, Diego Domínguez, Juan de Dios Thormes y don Francisco de Aguirre, vecinos y mercaderes de este pueblo de Jalapa, otorgan poder especial a Don Feliciano de Ulloa Sevilla, vecino de la Ciudad de México, para que en nombre de la provincia de Jalapa, haga las posturas, pujas y mejoras durante el remate de alcabalas.
Ana Jiménez Román, vecina de este pueblo, viuda de Diego Domínguez, hija legítima de José Jiménez Román y María Sánchez Barba, otorga poder para testar a don Domingo Díaz Mier, vecino de este pueblo. Declara que de su primer matrimonio con Juan Nicolás Arias tuvo un hijo nombrado José Joaquín de Arias, cuyo primer marido gasto todo cuanto sus padres le dieron de herencia.
Mateo de Arcila y Lizarralde, vecino de este pueblo, vende al Capitán José Robledano de Cardeña, una casa de paredes y tejas, cercada de paredes y sitio de 125 varas, con 54 varas de frente, linda al oriente con calle que sube a la casa del rey y hace frente con casas del Teniente de caballos Juan José Rincón, al sur con casa de Jaime Trillo y solar y casas de los herederos de Diego Domínguez, al fondo con la calle que sube para el Calvario y hace frente con solar de Isabel Fernández de la Calleja y casas de Pedro Montiel, al norte con casa del comprador y de José Cabello y Francisco Ortiz, al precio de 3, 500 pesos; 2, 000 pesos que le han pagado de contado y el resto se los han de reconocer a censo, pagándole 75 pesos de réditos anuales.
Don Luis Ruz y Sotomayor, vecino del pueblo de Jalapa, vende a doña Maria Luisa Igualada, esposa legítima de Jaime Trillo, vecinos de este pueblo, una casa techada de tejas, con paredes de lodo y piedras, ubicada en el pueblo de Jalapa, en la Calle Real que de la Plaza Pública va para la Casa del Rey, al frente linda con casa de don Juan de Quiñones, al norte con casa del Alférez Juan Miguel de Monzaval, al sur con casa que fue de Antonia Luis y que hoy posee Juana de Vargas, por el fondo con casa y solar de José Jiménez y Diego Domínguez, libre de censo, gravamen e hipoteca, en el precio de 500 pesos de oro común.
Antonio Cabello, vecino de este pueblo de Jalapa, vende a Inés de Lezama, viuda de don Domingo Navarrete, vecina de esta jurisdicción, una casa hecha de piedra y lodo, con rajas de cal y canto, techada con tejas, junto con un solar ubicados en este pueblo de Jalapa, en la calle que sube de la Plaza, fabricada en un solar que mide 19 varas de frente y 62 de fondo mas 9 varas del solar, sin frente, linda al oriente con la Calle Real que sube de la plaza, por el norte con casa de Don Jaime Trillo, por el sur con casa de Don Manuel de Olmedo y al poniente con corral de Don Diego Domínguez, la vende al costo de un censo.
El Capitán Salvador de Acosta, don Francisco Domínguez Muñiz, don Antonio Domínguez y demás miembros de la Compañía Española Miliciana de Infantería, vecinos del pueblo de Naolinco, otorgan poder especial al Alférez de la Infantería Miliciana don Antonio García de Baldemora, junto con don Diego Domínguez y don Francisco de la Peña, para que aleguen a favor de la Compañía Miliciana Montada que se ha formado en este pueblo y por la Fábrica de la Real Cárcel de la Cabecera de Jalapa.
Don Francisco Muñiz de Cámara, debe a su hija doña Nicolasa Antonia de la Trinidad Muñiz de Cámara, la cantidad de 851 pesos 2 y medio reales, de la parte que le corresponde por herencia de su madre doña Josefa Piñero, pero como no cuenta con el dinero, don Francisco Muñiz da a su hija una casa ubicada en este pueblo de Jalapa, que hace frente con la calle que sale a la plaza, linda al oriente con la Plazuela del Rey, al norte con casa de Juana y don Juan José de Arpide, al poniente con casa que fue de don Diego Domínguez y al sur con casa del Capitán Manuel de Olmedo, con las condiciones de que se haga cargo de la hipoteca y réditos de 500 pesos que debe al Síndico y Religiosos del Convento de San Francisco y no venda la casa sin su autorización.
Don Antonio Domínguez, natural de España y residente del pueblo de Naolinco, otorga poder especial a don Diego Domínguez, para que cobre de don Tomás Núñez de Castilla, residente del pueblo de Jalapa, la cantidad de 69 quintales de purga.