Magdalena Méndez, vecina de este pueblo de Jalapa, hija legítima de Diego Méndez, difunto, y de María Martín, viva, otorga poder para testar y nombrar albacea a su marido Salvador Vásquez y por herederos universales a Pedro Mariano y a Feliciana Francisca, a los cuales ha criado.
Pedro Rodríguez, vecino de esta villa de Córdoba, natural de la villa de Lepe en los Reinos de Castilla, hijo legítimo de Juan Rodríguez y Catalina Hernández, ya difuntos, otorga su testamento en la manera siguiente: Declara que adeuda a Pedro Miguel, vecino del pueblo de San Antonio; a Pedro de Escolar, Antonio Gómez, Antonio Hernández, Juan Barba, Juan Pérez en la Veracruz, Juan Moreno, Francisco Tinoco, vecino de pueblo del Orizaba. Menciona por sus bienes a un negro esclavo llamado Francisco, veinte y ocho mulas y machos de recua aparejados, una suerte de tierras y solar. Señala que fue casado con [roto] Gómez, ya difunta, hija legítima de Juan Gómez Camacho y María Mar[roto], dentro del matrimonio tuvieron una hija de nombre Catalina. También declara que contrajo segundas nupcias con Agustina Vázquez, hija legítima de Salvador Vázquez [roto] Sánchez, la cual le dio dote 500 pesos, de cuyo matrimonio tienen un hijo. Nombra albaceas a la citada Agustina Vázquez y al Capitán Juan de Miranda, vecinos de esta villa, y como herederos universales a sus dos hijos y como tutora curadora de ellos a dicha Agustina Vázquez.
Clara de Aranda, viuda de Manuel Perea, vecina de esta Villa de Xalapa, otorga que vende a don Mariano Seoane, una casa que hace frente al norte con casas que eran de don José Robledano de Cardeña, callejón en medio que va para la tenería, al oriente con casa y solar de don Antonio Amason, al poniente con solar de Petrona María Rodríguez, al sur, que es el fondo por donde tiene 38 y media varas, con la casa de los herederos de Salvador y Faustino Vázquez. La vende por precio de 800 pesos.
Josepha Vasquez [Josefa Vázquez], vecina de esta villa de Córdoba, viuda, mujer que fue del Alférez Nicolás Rodríguez, natural del lugar de Orizaba, hija legítima de Salvador Vasquez [Vázquez] e Isabel Sánchez, difuntos, otorga su testamento en la manera siguiente: Manda se digan por su alma cien misas rezadas, y cincuenta por el alma de sus padres, abuelos y de su primer marido. Declara como sus hijos legítimos y de dicho Nicolás Rodríguez a Juan Rodríguez Durán, vecino de esta villa, actual Alcalde Ordinario de ella, y a doña [Isabel] Rodríguez, mujer legítima de Francisco [de] Varrios [Barrios]. Por otra parte, señala por sus bienes la casa de su morada, hecha de piedra y madera, cubierta de teja, con 25 varas de solar de frente y 50 de fondo, con su sala, recamara, patio y pozo; una negra nombrada María Cataluengo [Cata Luengo], con sus dos hijos; y una mulatilla nombrada María de la Cruz. También declara [roto] hacer azúcar que al presente es de dicho Juan Rodríguez Durán, ubicado en esta jurisdicción, “tengo 2 000 pesos cargados a censo de que me paga”. Menciona que tiene deudas con el Capitán Joseph [José] Blanco, difunto, con Juan Roballo y Pedro Trillo de Figueroa, manda se les pague. También señala que a ella le debe Antonio Gómez Cataño, Agustín de [roto], Mathias [Matías] de Herrera, Joseph [José] Ramírez, Joseph [José] de Villegas y Thomas [Tomás] Tinoco, manda se les cobre. Nombra albaceas testamentarios a Juan Rodríguez Durán y a Francisco de Barrios; y como sus universales herederos nombra a los dichos sus hijos legítimos.
Sans titrePetrona María Rodríguez, vecina de este pueblo de Jalapa, viuda de Tomás de Figueroa, otorga que vende a Manuel Perea, español y vecino de este pueblo, un pedazo de solar de 13 varas de frente, por donde linda con casas que eran de don José Robledano, por el norte con calle que va para la Tenería, por el oriente con casa de don Antonio Amason, por el poniente con solar de la vendedora, y por el sur, que es el fondo y por donde tiene 38 varas y media, linda con los herederos de Salvador y Faustino Vázquez. Lo vende por precio de 6 pesos cada vara de frente y 4 reales.
Tomasa María Sánchez, viuda de Juan Fernández Becerra y vecina del pueblo de Jalapa, vende a doña María Carcaño, vecina del mismo pueblo, un pedazo de solar de 16 varas, el cual linda al oriente con la casa de Jorge de Amaya, al sur con casa de Nicolás de Arrieta, al poniente con solar de María Vázquez y al norte con solar de los herederos de Salvador Vázquez, en la cantidad de 64 pesos.
José Rafael y Dolores Vargas, hermanos; Agustín Aguilar, marido de Juana Rosa [Vargas], hermana también de aquellos; y Jacinto Vargas, en representación de su madre María Vargas, difunta, hermana que fue igualmente de los antes mencionados; dijeron que por herencia de los padres de los Vargas les quedó una casa de edificio bajo con sus paredes de piedra y lodo y el solar que le corresponde. Casa que está ubicada en esta ciudad, en la calle que llaman de San Miguel, con su frente de 15 varas al oriente y 29 varas de fondo al poniente, por donde linda con solar que hoy posee don Manuel de la Torre Carvia, por el costado del norte linda con casa de la testamentaria de don Juan Antonio Pardo, y por el costado del sur con casa del finado Valentín Luna, siendo de la pertenencia de los relacionados Tapias, que linda con Carvia y con la casa de Pardo. Cuya deslindada finca, venden a don Andrés Bremont, en precio de 300 pesos, que señalan tienen recibidos. Los comparentes señalan que aparte del recibo, entregan título en dos fojas que contienen parte de información pedida por los herederos de don Salvador Vázquez relativa a la posesión del solar en que está ubicada la casa, y otras cuatro fojas que comprenden el testimonio de una escritura otorgada por los mismos herederos de Vázquez sobre la venta del propio solar a una doña María Vivanco, ante el escribano don Miguel Eustaquio Cardeña con fecha de 19 de octubre de 1769. También suponen que la dicha Vivanco edificó esa casa, aunque no se encuentran documentos sobre esto, señalan que se obligan a la seguridad y saneamiento de esta venta, y en caso de que haya algún reclamo y se origine pleito, ellos tomaran voz y defensa señalando que, en caso de salir culpables de delito, devolverán el precio de la venta y pagarán los gastos que se originen.
Sans titreFernando de Orduña Castillo, vecino de la Ciudad de la Antigua Veracruz, albacea y heredero de Juan de Orduña Castillo, su padre, instituido por poder para testar, dijo que le comunicó que a María de Jesús, negra libre, le tenía hecha gracia y donación de un solar con 65 varas de frente y 60 de fondo, linda con solares de Miguel de Mafara, Juan Campechano, Diego Molina y Salvador Vázquez, y para que en todo tiempo conste, le ha pedido le otorgue la escritura de declaración para su propiedad, en cuya virtud, declara que renuncia y transfiere en María de Jesús el mencionado solar por la donación y entrega que le tenía hecha su padre.
Antonio Camacho, vecino de este pueblo, viudo de Estefanía de la Rosa, parda libre, vende un pedazo de solar, que ésta heredó de su abuela María de Jesús, negra libre, que mide 20 varas en cuadro y que linda al poniente con solares de los herederos de Salvador Vázquez y Nicolás de Arrieta, al sur con tierras de la virgen, al oriente con solar de Patricio Mafara y al norte con casa y solar de José Sebastián Molina, al precio de 30 pesos.