Micaela de Zárate, natural del pueblo de Misantla, viuda de Marcos Mojica, hija natural de María de Zárate, difunta, realiza testamento, en el cual nombra por albacea a Manuel Romero, yerno de su difunto marido, y como herederos a Juana, Bernarda, Juana Leoncia, María Antonia, Josefa, Ignacio y a otro niño, cuyo nombre no recuerda, hijos de su hermana Juana, casada en segundas nupcias con José Rafael.
El Alférez Jerónimo de Acosta, vecino y natural de este pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Antonio de Acosta Clemente y de María de Salazar Romero, difuntos, casado con Josefa Lorenza de Rosas, difunta, natural y vecina de este pueblo de Jalapa, hija legítima de José Rosas, difunto y de María de Zárate, viva, otorga poder para testar al Capitán don José Robledano de Cárdeña, vecino de este pueblo, en compañía de su hijo José Antonio, nombrándolos albaceas, y al Capitán Robledano como curador y tutor de sus hijos, Ana María de 22 años, José Antonio de 21 años, Eugenio de 14 años y Luciana de 12 años, todos legítimos a quienes designa herederos universales.
José Antonio Morales, vecino del pueblo de Jalapa, vende a doña Paula Barradas Meléndez, viuda de don Francisco del Día, un pedazo de solar de 9 ½ varas de frente y 35 de fondo, linda por el frente con la calle que del cementerio de San Francisco baja al molino de Francisco Maniau y Ortega y del otro lado con casa de Javier Cagigas, al norte linda con casa y solar del vendedor, al oriente con la cerca de la huerta que llaman de San Francisco y por el sur con casa y solar de María de Zárate. La venta se hace en 55 pesos que le han pagado de contado.
Don José Antonio Tavera, vecino de esta Villa de Xalapa, albacea testamentaria de su hermana doña María de Zárate, y haciendo uso de ese nombramiento, otorga que vende a don Manuel Velasco, vecino de la Nueva Veracruz, una casa que fue morada de la difunta, misma que heredó de su marido don Juan Garcés; la casa es de canto cubierta de madera y tejas, linda al poniente con la calle de San José y hace esquina con el callejón de los Mafara, al sur con el mismo callejón de los Mafara y casa de don Antonio [Bremón], al oriente con casa que fue de José de Vega y ahora es de don Pedro González y al norte con casa y solar que fue de Sebastián Molina y ahora lo es de don Bartolomé Álvarez, la venta la hace en 1, 000 pesos de oro común.
Don Jorge de Amaya y doña María de Zárate, viuda de don Juan Garcés, vecinos de Jalapa, con poder para testar del difunto, proceden a hacer su testamento, en el cual se le otorga poder para testar a la citada María Zárate, y nombramiento de albacea testamentaria en compañía del mencionado Jorge Amaya; asimismo la nombra heredera universal única.
Don Juan Garcés, natural de Cartagena de Levante y vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de don Miguel Garcés y de doña Rosalía Muñoz, casado con doña María de Zárate, a quien le otorga poder para testar para que después de su fallecimiento haga y ordene su testamento en la forma en que le tiene comunicado; asimismo la nombra su albacea testamentaria junto con don Jorge de Amaya y como heredera universal nombra a su citada esposa.
María de Zárate, vecina del pueblo de Colipa, jurisdicción de La Antigua Veracruz, viuda de Francisco Martín Rosado, con poder de este para hacer su testamento, informa que la nombra como albacea y heredera de sus bienes.
Antonio de Ordóñez, natural y vecino de la jurisdicción de La Antigua Veracruz, y Nicolasa de Mojica, su legítima mujer, otorgan su testamento de mancomún de la siguiente manera: declaran son casados y no haber tenido hijos; ella trajo al matrimonio 8 vacas, 8 yeguas, 6 caballos y una parte de tierras en Juchique; él trajo 2 caballos. Declaran que deben a Francisco, gachupín mercader vecino de Jalapa, 15 pesos. Juan Camacho les debe 18 pesos y 6 reales de toros; declaran que le suplieron a su hermano Marcos Mojica 15 vacas con la condición de ayudarle a pagar las tierras de la hacienda donde se han mantenido. Entre sus bienes tienen 80 reses, toros y vacas; 9 caballos, un potro, una mula de carga y la casa de su morada. Ella nombra como heredera a su madre María de Zárate, en caso de que muera y su marido sobreviva, lo nombra como su heredero y él la nombra a ella como tal, asimismo se nombran albaceas mutuamente.
Polonia de Rivilla, viuda de Juan de la Torre, vecina de este pueblo, vende a Fernando José de León, un pedazo de solar donde labró la casa de su morada, ubicado en el barrio de arriba, linda al oriente con solar suyo, al poniente con la calle del mesón de Domingo José de Santa María, al sur con la calle que pasa entre dicho solar y las casas de Juan de Dios Thormes, al norte con solar y casa de María de Zárate, mide 25 varas y media de frente y 34 varas de fondo, a 5 pesos cada vara de frente.
Don Bartolomé Peretón, Lucas de Olachea y María Blanca, vecinos del pueblo de Jalapa, ella con licencia expresa de su marido, deben y se obligan a pagar a don Cayetano de Araujo, vecino de los Reinos de Castilla y residente en este pueblo, la cantidad de 1, 277 pesos y 6 reales de oro, para el día 8 de marzo de este año, y para cumplir esta obligación hipotecan sus casas que se encuentran en este pueblo en el Barrio Alto, cubiertas de teja, hacen frente con la calle que sube al Calvario y al fondo lindan con el solar de María de Zárate, al norte con Petrona Licona y al sur con Francisco de Ochoa.