Joaquín Díaz Parraga, Gertrudis Díaz Parraga, Bernardo Gorrón, marido de María Josefa Díaz Parraga y Elena Díaz Parraga, mayores de 25 años, vecinos de esta jurisdicción, hijos de Roque Díaz Parraga y María Carrillo, herederos legítimos de Antonio Díaz Parraga y Florencia, mujer de Luis Blázquez, vecinos de San Juan de los Llanos, otorgan poder especial a su hermano, Antonio Díaz Parraga, para que venda al fiado o contado una casa de paredes con el sitio que le pertenece, la que les tocó por herencia.
Marcos Mojica, natural y vecino de La Antigua Veracruz, Doctrina de Misantla, hijo legítimo de José Hernández y María Carrillo, difuntos, ordena su testamento donde dice que a Juan José, mozo de 16 años, se le den 4 vacas chichiguas y un caballo manso. Debe a los herederos de Julián de Rivera, 100 pesos; a Cristóbal Romero, vecino de Misantla, 20 pesos; entre otras deudas. Fue casado con Josefa de las Fuentes, quien no trajo dote cuando contrajeron matrimonio con quien tuvo 2 hijos, cuando esta falleció tenía 130 vacas, 12 caballos, 6 yeguas y una parte de tierras en Juchique. Al presente esta casado con Micaela de Zárate, quien no trajo caudal alguno a su poder, ahora cuenta con las tierras de Santa Bárbara; las tierras que tiene en Juchique; 100 vacas; la casa de su morada, entre otros bienes. Nombra como albacea a Micaela de Zárate; a Francisco Martín, vecino de la Veracruz, y como herederos a sus hijos.