Diego González, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Blas Duarte, vecino de la nueva ciudad de la Veracruz, 350 pesos de oro común, precio de una negra llamada María, de nación Angola, bozal, para fin del mes de mayo de 1618, todos juntos en una paga.
[Diego] González otorga poder a Juan de Moya para que pueda demandar, recibir y cobrar de todas y cualesquier persona que sea, un [caballo castaño].
Ante don Francisco de las Casas y Orellana, Corregidor, compareció Francisco de Paz Granados, dueño de recua, y Diego González, vaquero, quienes manifestaron llevar 150 botijas de vino trasegadas en 36 barriles, para entregar en la ciudad de México al Capitán Matías Rodríguez de Olivera, en virtud de certificación firmada por los jueces oficiales reales, y por ellos quedaron asegurados en la Real Caja 150 pesos de oro común el 12 de noviembre de este año.
Diego González, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Juan de Zarandona, de la misma vecindad, 1 300 pesos de oro común que le resta debiendo de todas sus cuentas, dares, tomares y de unas estancias y caballerías de tierra que le vendió, en esta manera: 650 pesos para fin de marzo próximo venidero, y los 650 restantes de allí en seis meses corridos.
El capitán Jorge Veneciano, mercader de negros, vende a Diego González, vecino de Jalapa, un negro esclavo llamado Andrés, de nación Angola, de 20 años de edad, enfermo de viruelas, alma en boca, sin asegurarlo de cosa alguna, por el precio de 250 pesos de oro común.
Diego González, vecino de Jalapa, se obligó a pagar al capitán Jorge Veneciano, mercader de negros, 162 pesos de oro común que restan de 250 pesos, precio de un esclavo negro enfermo de viruelas, llamado Andrés, ocho meses después de la fecha de esta escritura, todos juntos en una paga.
El Alférez Pedro de la Toste, vecino de San Juan de Ulúa, vende a Diego González, vecino de Jalapa, una negra llamada María, criolla de Santo Domingo, ladina, de 22 años de edad, con las tachas que tuviere, por el precio de 480 pesos de oro común.
Diego González, vecino de Jalapa, como principal deudor, y Juan de Quiroz, su fiador, se obligan de pagar a Luis Enríquez, mercader de negros, 451 pesos de oro común, precio del negro bozal de nación Angola llamado Manuel
Francisco Claudio, boyero, estante en este pueblo de Jalapa, dio su poder cumplido a Diego González, vecino de Jalapa, para que en su nombre pueda cobrar, de Gabriel de Movellán, señor de su cuadrilla, vecino de la ciudad de México, 400 pesos de oro común de una escritura que le firmó.
Diego González, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a Pedro de Aramburu y a Zacarías de Arriola, para que cobren de Juan de Quirós 650 pesos de oro común de una escritura de plazo vencido, y cobrados, los hayan para sí, por razón de cierto hierro y herraje que de los susodichos recibió.