Don Antonio del Camino y Velasco, vecino del pueblo de Jalapa, con poder otorgado a su favor por don Francisco del Camino y Velasco y doña Petronila Javiera Rodríguez Díaz, éstos últimos albaceas y tenedores de bienes del difunto don Pedro de Parraga Robledano, vende a Antonio Choza, vecino de este pueblo, dos solares, el primero mide 69 varas de frente y 40 varas de fondo, ubicado en el barrio de arriba de este pueblo, linda al oriente con solar de Domingo García, al poniente con calle que baja para Santiago, al sur con solar que fue de Juan Cardeña y al norte con solar de don José Robledano; junto con otro pedazo de solar, ubicado en el mismo barrio de arriba, el segundo contiguo al otro que compró don José Robledano a don Juan Pedro, Gobernador de este pueblo, el cual mide 30 varas de frente y 61 varas de fondo, linda al sur con callejón de Sebastián Hernández, al sur con solar de Ambrosio Quirós, al oriente con solar de Francisco Luciano y al norte con solar de María Barradas, el primer solar en la cantidad de 65 pesos y el segundo en 30 pesos.
Doña Petronila Javiera Rodríguez Díaz, hija legítima de los difuntos don Jacobo Rodríguez Díaz y doña Teresa Nieto, natural de la Nueva Veracruz y vecina del pueblo de Jalapa, viuda de don José Camino y Velasco, otorga poder para testar y nombramiento de albaceas a sus hijos el Licenciado José Ignacio Camino y Velasco, don Francisco del Camino y Velasco y don Antonio del Camino y Velasco, y como herederos a sus citados hijos en compañía de doña Catarina, doña Ana, doña María, doña Micaela y doña Gertrudis, sus demás hijos legítimos.
Doña Petronila Javiera Rodríguez Díaz, viuda del Contador don José Camino, vecina de este pueblo, otorga poder especial a don Francisco Trellez, vecino de la Ciudad de la Nueva Veracruz, para que en su nombre rija, administre y gobierne una casa que tiene en la citada ciudad.
El Bachiller don José Camino, de 25 años de edad, hijo legítimo de don José Camino, quien fue Oficial Real de la Real Hacienda y Cajas de la Nueva Veracruz, y de doña Petronila Javiera Rodríguez Díaz, otorga poder especial a don Francisco Camino, su hermano, vecino de la Ciudad de la Nueva Veracruz, para que comparezca ante cualquier juez y justicias de ambos fueros, para solicitar las capellanías que por derecho considera que le corresponden al ser natural de la Ciudad de la Nueva Veracruz.
Petronila Javiera Rodríguez Díaz, vecina de la Nueva Veracruz y residente en este pueblo, con poder que le dio su marido José Camino y Velasco, vende a Antonia de Echagaray, una esclava blanca de 50 años, nombrada María Manuela, sujeta a servidumbre, libre de censo, vicio y enfermedad, al precio de 300 pesos.
Don Antonio del Camino y Velasco, vecino del pueblo de Jalapa, junto con doña Petronila Javiera Rodríguez Díaz, albaceas del difunto don Pedro de Parraga Robledano, el primero en sustitución de don Francisco del Camino y Velasco, y haciendo uso de dicho nombramiento, venden a don Francisco González, vecino de Apan, una casa de paredes, techada de madera y tejas, situada en este pueblo y que linda al sur con la Calle de la Zanja que baja para la Tenería y casa de los herederos de Tomás de Figueroa, al oriente con casa de don Bartolomé Salvo, al norte con casas de don Juan Antonio de Zavalza y Bartolomé Salvo, y al poniente con casa del mismo Zavalza, al precio de 800 pesos.
Doña Petronila Javiera Rodríguez Díaz, viuda de don José y Camino Velasco, junto con don Francisco del Camino y Velasco, vecino de la Veracruz, albaceas del difunto don Pedro de Parraga Robledano, venden a don Manuel Rivero, vecino de España y residente en el pueblo de Jalapa, un pedazo de solar que mide 54 y media varas de frente y 72 varas de fondo, contiguo a la casa que fue morada del difunto, linda al poniente con la Calle de la Amargura, casas de José de Ochoa y don Mateo José Roso, al norte con casas de doña María Nicolasa Cabello, al oriente con casas de don Bernardo de la Fuente y al sur con casas de doña María Montañés de la Cueva y don Domingo Díaz Mier, al precio de 658 pesos.
El Bachiller José Ignacio Camino y Velasco, Presbítero Domiciliario del Obispado de Puebla, junto con don Antonio del Camino y Velasco, vecinos del pueblo de Jalapa, hijos de Petronila Javiera Rodríguez Díaz y de don José Camino y Velasco, con poder para testar otorgado a su favor por su difunta madre, proceden a realizar dicho testamento, en el cual además de dicho poder, fueron nombrados albaceas y herederos, en compañía de don Francisco del Camino y Velasco, su hermano ausente.
Don José Camino y Velasco, Clérigo Presbítero, domiciliado del Obispado de la Puebla de los Ángeles, natural de la Ciudad de la Nueva Veracruz, hijo legítimo de don José Camino y Velasco, Contador y Oficial real, y de doña Petronila Javiera Rodríguez Díaz, otorga poder general al Licenciado don Bernardo de Alatriste, Clérigo Presbítero, vecino de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles, para que en su nombre se presente ante los señores obispos, su provisor y juez de capellanías y obras pías, donde pida y suplique se le declare que le pertenecen y de colación de algunas capellanías que están vacantes, así mismo en todos sus pleitos civiles o criminales que tenga lo defienda y demande, para lo cual comparezca ante los jueces eclesiásticos.
Doña Petronila Javiera Rodríguez Díaz, viuda de don José Camino, quien fue Oficial Real de la contaduría de la Nueva Veracruz, vecina de este pueblo de Jalapa, otorga poder general a don Francisco Camino, su hijo, para que en su nombre demande, reciba y cobre de cualquier persona, todas las cantidades de pesos, plata, joyas, oro y mercancías que le deban.