Doña Ana de Arcos, viuda del Alférez don Juan de Morales y vecina de este pueblo, vende al Licenciado don Ignacio Javier de Campo, Clérigo Presbítero de este obispado y vecino de este pueblo, un pedazo de solar ubicado en la Calle de Tecuanapa, por la cantidad de 150 pesos en plata corriente.
Doña Ana de Arcos, mujer legítima del Alférez Juan de Morales, vecino del pueblo de Jalapa, vende a doña Francisca Javiera Domitila de Guadalupe, hija de doña Francisca de Oregel, vecina de México, una esclava negra nombrada Manuela que será de 18 años más o menos, que hubo de doña Catalina Lagunes por escritura de 17 de mayo de 1719, cuya esclava se encuentra libre de empeño, hipoteca y enajenación, en 340 pesos de oro común horros de alcabala y derechos de escritura, cuya cantidad ha recibido de don José Fuertes en nombre de la compradora.
Diego Gómez Balcázar, vecino de este pueblo, vende a Ana de Arcos, mujer del Alférez Juan de Morales, una casa que tiene en este pueblo, de tejas y embarrada, con su solar, que tiene de frente 25 varas y de fondo 18, que linda al frente con solar de Pedro de Quiroz, al fondo con el de Domingo Luis, por un costado con el de Diego Cardeña y por el otro con el de las Verónicas, libre de empeño, al precio de 90 pesos de oro común, mismos que recibió de Manuel de Olmedo en nombre de José Camino, Contador Real de la cajas de Veracruz.
Doña Juana Morales, natural y vecina de Jalapa, hija legítima de don Juan de Morales y doña Ana de Arcos, viuda y albacea testamentaria de don Carlos José Garzón otorga su testamento donde nombra como sus albaceas testamentarios a sus hijos don Luis José Garzón y doña María Ignacia Garzón, viuda de don Miguel de Remolina Cabo, mismos que nombra herederos universales en compañía de sus demás hijos doña Josefa Garzón, doña María Ignacia y doña Ana María, viuda del capitán don José María Chavez.
Doña Catalina Lagunes, viuda vecina de la jurisdicción de Jalapa, vende a Ana de Arcos, mujer legítima del Alférez Juan de Morales, vecino del pueblo de Jalapa, una negrita esclava nombrada Manuela de 16 años más o menos que heredó por sustitución pupilar de Eugenia e Ildefonsa, en virtud de testamento que otorgó el Licenciado Francisco Lagunes, su hermano en la ciudad de los Ángeles el 16 de mayo de 1710, cuya esclava se encuentra libre de empeño, hipoteca y enajenación, en 280 pesos de oro común, cantidad que se da por entregada.