Luisa Ordóñez, vecina de Jalapa, viuda de Manuel Rodríguez de Maya, su albacea y tenedora de bienes, vende en su nombre y en el de sus herederos, a Luis Hernández, vecino de Jalapa, un solar que está en la entrada del pueblo, viniendo de Veracruz, con frente a la calle real, que va a dar a un arroyo, de 70 varas cuadradas, por el precio de 25 pesos de oro común.
Luisa Ordóñez, viuda de Manuel Rodríguez de Maya, vecina de Jalapa, se obligó a pagar a Francisco Camacho, vecino de esta provincia, 350 pesos de oro común del alcance de cuentas que han tenido, para el primero de enero de 1642, con las costas de la cobranza.
Alonso de Neira Claver, vecino de Jalapa, en nombre de Luisa Ordóñez, vecina de Jalapa, viuda de Manuel Rodríguez de Maya, y como administrador de sus bienes, se obligó a pagar a José de Córdoba, vecino de la ciudad de la Puebla de Los Angeles, 400 pesos de oro común en reales que por cláusula de su testamento le mandó Gonzalo de Córdoba, hijo de la susodicha, en esta forma: la tercera parte dentro de 10 meses, y las dos tercias restantes, para de allí en un año 8 meses, cada 10 meses la mitad, con las costas de la cobranza.
Doña Luisa Ordóñez, viuda de Manuel Rodríguez de Maya, vecina de Jalapa, ratificó la escritura antecedente y se obligó con sus bienes a su cumplimiento.
Juan de Oceta, escribano público de esta provincia por el Rey, dio fe y testimonio que unas tierras ubicadas a la salida de Jalapa, en una laguna, de Luisa Ordóñez, viuda de Manuel Rodríguez de Maya, están libres de censo.
Luisa Ordóñez, vecina de Jalapa, viuda de Manuel Rodríguez de Maya, por lo que le toca de su dote y el multiplico, y el haber sucedido en los bienes de su marido, vende a Juan Díaz de la Cueva, vecino de Jalapa, dos solares y una caballería de tierra fuera de la traza de este pueblo, con el ramanente del agua que sale desde una fuente o manantial a la orilla de un monte, dos tiros de arcabuz de él, junto a un cerrillo donde se hace una cañada. Y otra caballería de tierra en términos de Jalapa, linde con las tierras referidas, en una loma alta de sabana roja, como a media legua de Jalapa, y el derecho a la laguna que en ella está, por el precio de 150 pesos de oro común y 30 fanegas de maíz.
Don José Antonio de la Pedreguera, vecino de este pueblo de Jalapa, dijo que el día 28 de mayo del presente año, se le remató en almoneda, una casa de piedra y lodo con su sitio correspondiente, que quedaron por bienes del difunto Tomás García, cuyo remate se celebró en 700 pesos, incluyendo los 500 pesos de principal que dicho difunto le cargó a censo redimible pertenecientes al Convento de San Francisco, dicha cantidad son mitad de los 1, 000 pesos que por vía de legado Pío y para bien de sus almas, fundaron don Manuel Rodríguez de Maya y doña Luisa Ordóñez. Dicho otorgante se obliga a pagar al patrono de obras pías del convento y a reconocer el rédito de los 500 pesos a razón de 5 % anuales que comenzarán a correr desde el día 1 de julio del presente año, y los 200 pesos restantes los pagará en dinero de contado.
Luisa Ordóñez, viuda de Manuel Rodríguez de Maya, como su albacea testamentaria, solicitó al Capitán Juan Alonso de Múxica, Alcalde Mayor de Jalapa, mande hacer un inventario de los bienes que quedaron por fin y muerte del dicho su marido, con citación de los herederos.
Doña Aldonza Clara de Vargas, vecina de Jalapa, viuda de Don Andrés Vázquez, vende a Juan de Lucena, vecino de Teziutlán, una casa de piedra, cubierta de teja, ubicada en la calle que baja de Tecuanapa y sale para el camino de los ingenios; linda con solar de los herederos de Luisa Ordóñez; y por otro lado, con solar de Juan de Quiroz, hace frente con casa de los herederos de Antonio de Acosta, en el precio de 300 pesos de oro común, de los cuales, 100 pesos serán cargados en ella a censo redimible a favor de la cofradía del Santo Nombre de Jesus, sita en la iglesia parroquial de Jalapa.
Manuel Rodríguez [de Maya] y su mujer, Luisa Ordóñez, vecinos de la provincia de Jalapa, venden a Juan de Quiroz, vecino de la provincia de Jalapa, una caballería de tierra con los cañaverales, y lo en ella edificado, situada entre Jalapa y Coatepec, al precio de 3 500 pesos de oro común.