Don Juan Francisco de Campo, vecino de la Jurisdicción de Jalapa, debe y se obliga a pagar a Francisco de Castro, de la misma vecindad, 670 pesos de oro común; 500 de ellos le prestó por hacerle bien y buena obra y los 170 fueron del resto de una cantidad mayor que le suplió don Antonio Laureano de Campo su hermano, Alguacil Mayor de esta jurisdicción, para la compra de dicha vara, cuya cantidad se obliga a pagarle en abril de 1725 y los 170 a los 6 meses siguientes.
Don Antonio Laureano de Campo, Alguacil Mayor de la jurisdicción de Jalapa, dijo que en cumplimiento de lo mandado por los señores de la Real Sala del Crimen de la Ciudad de México, por auto de 28 de febrero del presente año, nombra por alcaide de esta cárcel a Cristóbal Juárez, vecino de esta cabecera, para que como tal lo use y ejerza en todos los casos y cosas concernientes a dicho cargo.
Don Antonio Laureano de Campo, Alguacil Mayor de la jurisdicción de Jalapa, otorga poder general a Francisco Miguel de Campo, su padre, para que lo represente en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales demandando y defendiendo con cualquier comunidad y personas particulares, así le da libre y general administración.
Don Francisco Martín, Gobernador, junto con los demás oficiales del pueblo de San Andrés Acatlán, otorgan poder general a don Antonio Laureano de Campo, para que los represente en todos sus pleitos, causas y negocios civiles, criminales, eclesiásticos y seculares.
Don Antonio Laureano de Campo, Alguacil Mayor de la jurisdicción de Jalapa y la de Jalacingo, nombra a don Francisco Domínguez, vecino de Jalacingo, como Teniente de Alguacil Mayor\r\n
Antonio Laureano de Campo, Alguacil Mayor de esta jurisdicción y de Jalacingo, dijo que en virtud de la facultad que tiene conferida, nombra como el Teniente de dicha jurisdicción, a excepción de la de Perote, a Ildefonso Gallardo, vecino de dicho pueblo.
Don Francisco Suárez, Alguacil de esta jurisdicción y su agregada, dijo que por compra que hizo a Su Majestad en almoneda de la Ciudad de México, esta usando el oficio de Alguacil Mayor de esta dicha jurisdicción de Jalapa y de Jalacingo, y por precisas ocupaciones que tiene, no puede asistirlo, por lo cual en la forma que mejor haya a derecho, otorga que renuncia a dicho oficio a favor de Antonio Laureano de Campo, para que solicite a su majestad le haga merced de dicho oficio y se sirva mandarle título en forma.
Don Francisco Suárez, Alguacil Mayor de la jurisdicción de Jalapa, dijo que en atención a estar convenido y ajustado con Antonio Laureano de Campo, Subteniente de Alguacil Mayor, que por 500 pesos de oro común, le haga renuncia del oficio como ya lo ha hecho, por tanto Francisco Suárez se obliga a que si después que se hayan entregado los 500 pesos se ofreciera algún embargo o impedimento para el uso del oficio, devolverá dicha cantidad sin pleito ni litigio alguno y si no se le devuelve él gozará de los emolumentos del oficio y Antonio Laureano sirviéndolo sólo como su Teniente, para cuyo efecto hipoteca el oficio mediante recibo suyo.
Felipa de Jesús de Acosta, mujer legítima de Juan José de Zárate, Jacinta Micaela de Acosta, mujer legítima de Santiago de Zárate y Lucía Josefa de Acosta, mujer legítima de Luis Beltrán Ortiz de Zárate, vecinos de este pueblo de Jalapa y ellas con licencia expresa de sus maridos, otorgan poder especial a don Antonio Laureano de Campo, vecino de este pueblo, para que comparezca en todas las diligencias de los inventarios y avalúos que se hagan al testamento del difunto Sargento José de Acosta, padre de las mencionadas, y quien dispuso como última voluntad, nombrarlas sus herederas legítimas.
Antonio Laureano de Campo, Alguacil Mayor de esta jurisdicción y de Jalacingo, nombra a Mateo de Guzmán, vecino de Atzalan, Teniente General de Jalacingo.