Don Cipriano Sancho, natural de la Ciudad de Cádiz, hijo legítimo de Francisco Sancho y de doña María Rodríguez Zambrano, y doña Inés Ramírez de Arellano, hija legítima de Juan Ramírez de Arellano y de María González de Zepeda, de mancomún, viuda que fue de Cristóbal Guerrero y de don Domingo González de Castro, vecinos de San Juan de los Llanos, estando sanos en su libre juicio, se otorgan poder para testar mutuamente, para que al fallecer el primero el otro haga su testamento como se lo tienen comunicado haciendo las mandas acostumbradas, así también se nombran como herederos uno al otro.
Cipriano Sancho, hijo de Francisco Sancho y María Rodríguez, vecino de San Juan de los Llanos y Juan de Cárdenas, hijo de Juan de Cárdenas vecino de este pueblo, nombrados herederos por sus padres, razón por la que otorgan poder especial a José Carlos de Montes y a José de Montes, para que demanden y cobren de los albaceas de sus padres, los bienes muebles, raíces, semovientes o cualquier deuda activa que quedara.
El Capitán Luis Fernández de la Flor y Pareja, de la Orden de Santiago, don Francisco García de Mendoza, los Capitanes Luis González de Lucena, don Bartolomé de Castro, don José Robledano de Cardeña, los Alféreces Juan de Morales y Juan José Rincón, Luis Fernández de Ulloa, Pascual de Castro, Diego de Castro, Cipriano Sancho y Lucas Francisco de Ayala, todos vecinos de la jurisdicción de Jalapa, otorgan poder especial a don Lorenzo de Richarte y a don Antonio Chavero Santa Cruz, residentes en la Ciudad de México, para que en sus nombres, de los demás vecinos y comerciantes de la jurisdicción de Jalapa y Jalacingo su agregada, por quienes prestan voz y caución, para que cualquiera de los dos parezca en la Real Almoneda que se celebrará en la Ciudad de México en el remate de las alcabalas de esta jurisdicción y de su agregada a hacer las posturas que por bien tuvieren bajo las condiciones, circunstancias y calidades que asienten.
Don Juan Montañés de la Cueva, Escribano Público y de Cabildo de la Nueva Ciudad de la Veracruz, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Miguel Gómez de Soto y a don Cipriano Sancho, vecinos de la jurisdicción de San Juan de los Llanos, para que en su nombre vendan de contado un negro esclavo llamado Alejandro de 20 años más o menos, que hubo por donación de Francisco de San Juan, Oficial Real de la Nueva Ciudad de la Veracruz. Cuyo esclavo se encuentra libre de empeño, hipoteca y enajenación por lo precios que a ellos les parecieran.