José Joaquín Cortés de la Higuera, vecino de este pueblo de Jalapa, informa que debe y se obliga a pagar a Dimas Renxixo, vecino de la jurisdicción de Huauchinango, la cantidad de 460 pesos de oro común, pagaderos en cinco meses en real cuenta de la Ciudad de México.
José Joaquín Cortés de la Higuera, vecino de este pueblo de Jalapa, informa que recibe en calidad de fiado, como Alguacil carcelero a Miguel Lozano, preso por haber tratado con una mujer india casada, obligándose a entregarlo en él termino de 6 meses al Juez competente que se lo demande, y de no hacerlo así pagara una multa de 25 pesos.
José Joaquín Cortés de la Higuera, como principal y Ventura de Acosta, como fiador, se obligan a pagar a María Lorenza Hernández, viuda de Juan González Oaxaca, la cantidad de 915 pesos en 3 partes, una a fines de abril, otra para junio de este año y la otra el último día de este año.
José Joaquín Cortés de la Higuera, vecino de este pueblo, vende a don Diego Cardeña, Escribano Público de esta provincia, una casa de palos y zacate con 20 varas de solar, frente a la calle que baja al molino, por el sur linda con solar de don Diego, por el norte con solar de Inés Manzanilla y al fondo con la huerta del solar de San Francisco, en precio de 44 pesos de oro común.
Don José Joaquín Cortes de la Higuera, Administrador del Mayorazgo y demás tierras y bienes de doña Josefa Petronila de la Higuera Matamoros, viuda del Capitán don Fernando Niño de Córdoba de la Higuera, vecina de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles, en virtud del poder que la señora Petronila le otorgó al citado José Joaquín, renta a Inés de Lezama, viuda de don Domingo Navarrete, vecina de esta jurisdicción de Jalapa, unas tierras que van desde el cerro de los Mabobos hasta el rincón de Los Chininos, de largo y ancho hasta la cerca de piedras, donde son tierras del ingenio nombrado La Santísima Trinidad, propiedad de doña Josefa Petronila, mismas que anteriormente rentó don Domingo Navarrete y que ahora, su viuda se compromete a arrendar por el tiempo de 5 años, pagando en cada año 28 fanegas de maíz.
José Joaquín Cortés de la Higuera, Administrador del Mayorazgo y otras tierras de doña Josefa Petronila de la Higuera Matamoros, viuda del Capitán Fernando Niño de Córdoba de la Higuera, vecina de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles; en uso del poder otorgado por la señora Josefa Petronila, renta a doña Inés de Lezama, viuda de don Domingo Navarrete, vecina de esta jurisdicción de Jalapa, el paraje nombrado de Los Chininos hasta el cerro de los Mabobos, desde la cerca del rancho de doña Inés hasta el arroyo, durante el tiempo de 9 años por el precio de 28 fanegas de maíz o 28 pesos en reales.
José Joaquín Cortés de la Higuera, vecino de este pueblo, en virtud del poder que tiene de Josefa Petronila de la Higuera, otorga en arrendamiento a María Tomasa de Escobar, las tierras del Llano de la Concepción, alías de José López y rancho nuevo, en la jurisdicción de La Antigua, por el tiempo de 9 años, con una paga de 125 pesos anuales.
José Joaquín Cortés de la Higuera, vende a María Josefa Sánchez López, una casa de paredes, cubierta de teja, ubicada en este pueblo, en la calle que sale hacia Veracruz y hace frente con casa que hoy es de Juan Antonio de Zavalza, al norte calle en medio, al oriente con casa de José del Moral, al sur que es el fondo linda con casa que fue de Josefa Vázquez y al poniente con casa y solar que hoy es del Capitán Bartolomé de Castro, la cual fue heredada a él y a su hermana por su abuela Sebastiana Sánchez de las Fraguas, libre de hipoteca, al precio de 550 pesos.
José Joaquín Cortés de la Higuera, vecino del pueblo de Jalapa, dijo que tiene poder para diferentes efectos de doña Magdalena Josefa de la Higuera, su madre viuda vecina de la Puebla y usando de él, vende al Capitán Hipólito de la Peña, de la misma vecindad, un negro criollo nombrado José del Rosario, de 33 años de edad más o menos, quien se encuentra libre de empeño, hipoteca y enajenación, sin asegurarlo de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta, en 350 pesos de oro común que se da por entregado.