Juana Muñoz otorga poder a Francisco de Oliveros para que cobre de Jorge Méndez, 95 pesos de oro común, que son de resto de ciertas arrobas de sebo que el dicho Jorge Méndez vendió a Francisco Ramírez, y éste las traspasó y vendió a Pedro González, marido que fue de dicha Juana Muñoz.
El Bachiller Francisco de Arteaga y Cuéllar, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico de la Doctrina de Atzalan, jurisdicción de Jalacingo, vende a Inés del Castillo Guzmán, mujer legítima de Andrés Marín, un esclavo nombrado Miguel, mulato de color cocho de 33 años poco más o menos, que heredó de Francisco de Arteaga y de doña Juana Muñoz, sus padres, cuyo esclavo se encuentra libre de empeño, hipoteca y enajenación, en 250 pesos de oro común.
El Bachiller Francisco de Arteaga Cuéllar, Cura de la Doctrina de San Andrés Atzalan, jurisdicción de Jalacingo, vende a doña Inés del Castillo Guzmán, mujer legítima de Andrés Marín, vecino de ese pueblo, una esclava nombrada Micaela mulata de 28 años más o menos y un hijo suyo nombrado Pedro, de 4 años, los cuales compró de don Francisco de Arteaga y doña Juana Muñoz, sus padres. Cuyos esclavos están libres de empeño, hipoteca y enajenación, en 250 pesos de oro común la madre y en 50 su hijo.