Don José Joaquín Mellado Machorro, Administrador de la hacienda Villa Rica y apoderado de doña María Teresa Avendaño del Brocal, vecina de la Ciudad de los Ángeles, solicita la cancelación de una escritura, por la cantidad de 569 pesos y 5 reales, los cuales ha recibido de José Antonio de Santa Ana Cagigas y su esposa Gertrudis Margarita Velázquez Zavala.
Antonio Primo de Rivera, Teniente General de la Jurisdicción de Jalapa, vende a don Diego Domingo Núñez, vecino de la Ciudad de la Nueva Veracruz, dos caballerías de tierra, que lindan al oriente y norte con el río del molino de José Antonio Santa Ana, alías Cagigas, hasta la toma del agua, al poniente con tierras del rancho de don Juan Ricardo de Guzmán y una cerca de Los Equimites gruesos, al sur con una ciénega derechura rodeada de una arboleda de tejocotales, al precio de 450 pesos y 6 reales, junto con la parte que le tocaban a Juan de Quiroz y que hoy pertenecen a Petrona de Figueroa, al precio de 25 pesos.
Diego Cardeña, Escribano Público de este pueblo de Jalapa, vende a José de Ayala, su vecino, un pedazo de solar que mide 19 varas de frente y 19 varas de fondo, linda al poniente con la calle que va para el molino de don José Antonio de Santa Ana, \"Alías\" Cagigas, al sur con solar de Luis Domínguez y al norte con solar de Manuel Hernández, en el precio de 95 pesos.
José Antonio de Santa Ana \"Alías\" Cagigas y Gertrudis Margarita Velásquez Zavala, marido y mujer, vecinos del pueblo de Jalapa, dijeron que deben al Capitán José Camino y Velasco, Juez Oficial Real de las Cajas de Veracruz, 1, 621 pesos 1 tomín, mismos que por hacerles bien y buena obra les ha prestado en reales y géneros de mercaderías y cosas comestibles de su tienda, por lo que se obligan a pagar 621 pesos y 1 tomín al despacho de los azogues que están en el puerto de San Juan de Ulúa.
José Antonio de Santa Ana, \"Alías\" Cagigas, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Pedro Velásquez de la Cadena, de la misma vecindad, para que en su nombre lo defienda en el pleito que sobre tierras le ha puesto Juan José Viveros y lo siga en el juzgado de esta jurisdicción.
María Rodríguez, natural y vecina de este pueblo de Jalapa, casada con Antonio Velázquez Zavala, nombra como albaceas a su yerno José Antonio de Santa Ana, \"Alías\" Cagigas y Gertrudis Velázquez Zavala, hija de la otorgante y esposa del dicho Santa Ana, al mismo tiempo la designa como heredera universal de sus bienes.
Agustín Suárez, Síndico del Convento de religiosos del Padre San Francisco de Jalapa, con licencia otorgada para la venta de un solar, por el padre Fray Pedro Navarrete, Ministro Provincial, vende a José Joaquín de la Higuera, un pedazo de solar de 20 varas de frente y 35 de fondo, ubicado frente a la cerca del convento, cuyas colindancias son con la calle que baja de dicho convento para el molino de José Antonio de Santa Ana, \"Alías\" Cagigas, al frente, al fondo con la cerca de la huerta del convento, al sur con solar que vendió a las Fernández Álvarez y al norte con otro solar que vendió a Inés Manzanilla; lo vende libre de censo, empeño e hipoteca en precio de 30 pesos de oro común.
Manuel Domínguez, vecino de Coatepec, vende a José Antonio de Santa Ana, \"Alías\" Cagigas, una esclava nombrada Marcela Antonia, prieta, junto con un muchacho 3 años, sujetos a servidumbre, libres de empeño y sin enfermedad, al precio de 400 pesos.
Diego Cardeña, Escribano Público de esta jurisdicción, vende a Luis Domínguez vecino de este pueblo, unas casas de zacate y palos con solar que se encuentran en este pueblo, con 40 varas de frente, lindan al poniente con la calle que baja al molino de José Antonio de Santa Ana, \"Alías\" Cagigas, al sur con casa de Ildefonso Méndez, al norte con el pedazo que a él se le queda y al oriente con la cerca del convento, en el precio de 180 pesos.
Doña Gertrudis Margarita Velázquez Zavala, viuda de don José Antonio Santa Ana Cagigas y vecina del pueblo de Jalapa, señala en su declaración testamentaria que don Francisco Maniau y Ortega, viendo que ella había perdido sus propiedades por ejecución de los censos caídos a los que estaba obligado su esposo, le ofreció que le compraría una casita donde pudiera vivir y le dio 450 pesos, cantidad con la que compró a doña Juana de Meléndez una casa que está en la calle que baja al molino, de la que aun no le han entregado escritura, por lo que solicita que la mencionada escritura se haga a nombre de su hijo Pedro Miguel Santa Ana Cagigas.