Nicolás Alonso, Gobernador del pueblo de San Pedro Chiconquiaco y demás oficiales de él, dijeron mediante Andrés Pérez, intérprete, que el 14 del corriente mes y año se cumplió la escritura del maestro de escuela de este pueblo que ha sido Pedro de León y Molina, y en atención a estar gustosos con él por haber cumplido con su obligación, solicitan continúe, obligándose a mantenerlo en su pueblo por el tiempo de 4 años que han de correr desde el 15 del mismo mes y año, dándole 96 pesos de oro común para sus tercios corridos, 12 fanegas de maíz y un huevo los viernes por cada muchacho que acuda, y el maestro se compromete a enseñarles la lengua castellana, la doctrina cristiana, a leer y escribir por 3 horas en la mañana y 3 en la tarde.
Diego Rafael, Gobernador; Nicolás Alonso, Capitán Alcalde; Lucas Francisco, don Pedro Jerónimo, Alcaldes Menores y demás oficiales de este pueblo, mediante Andrés Pérez, intérprete, se obligan a pagar a Pedro de León y Molina, vecino de Colipa 8 pesos por cada mes de los que se ocupe en el ministerio de la escuela del pueblo, más 12 fanegas de maíz y un huevo por muchacho cada viernes por el tiempo de 4 años.
María de la Concepción Hernández, viuda de Pedro de León y Molina, otorga poder general al Licenciado don Francisco de Ureña, Abogado de la Real Audiencia de la Ciudad de México, de donde es vecino, para que en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales, que tenga, comparezca ante el rey y sus reales audiencias y chancillerías, gobiernos superiores y demás jueces y justicias de ambos fueros, donde la defienda y demande.
Juan Hernández, Marcos Mojica, Lucas de Mojica y Nicolasa de Mojica, está última mujer legítima de Antonio de Ordóñez, vecinos de la jurisdicción de La Antigua Veracruz, Marcos de Mojica en representación de María de la Concepción Hernández, mujer de Pedro de León y Molina, y Marcela de Mojica entre otros herederos, dijeron que por testamento de su abuelo Juan Hernández de Yuste, ha recaído en padres, hijos y nietos el derecho de las tierras que poseyó en los contornos de Juchique, cuyas tierras tienen prorrateada y que se compone de 9 sitios de ganado menor y para el goce de ellas han convenido venderlas a don Miguel Gómez de Soto, labrador en la provincia de San Juan de los Llanos. Las tierras están ubicadas en los términos de San Pedro Chiconquiaco, Yecuatla y Colipa, linda al oriente con tierras de los herederos de doña Josefa de Luna y Arellano, al poniente con tierras del pueblo de Chiconquiaco, Yecuatla y Colipa, al norte con tierras del Alférez Nicolás Zapata de Herrera, al sur con tierras de los herederos de doña Ildefonsa. La venta se hace en 80 pesos de oro común cada sitio que les ha entregado de contado.