Don Francisco de Ariza Cruzado, vecino de la Nueva ciudad de la Veracruz y residente en esta villa de Córdoba, como apoderado de Juan de Guzmán, vecino de dicha ciudad, vende al Capitán don Gregorio Martínez de Solís, Alguacil Mayor y Regidor Perpetuo de esta villa por Su Majestad, dos esclavos negros nombrados Francisco, de dieciocho años de edad, y Luis, de veinticinco años, los mismos que Juan de Guzmán compró del Capitán don Tomás de Lortia, vecino de la Veracruz, apoderado del Capitán don Juan Bautista Jonchee, Factor del Asiento de Negros en la ciudad de la Habana; y de Juan Bautista de Aguer, vecino de la Habana. Los vende en precio de 600 pesos de oro común horros de alcabala porque ésta es a cargo del comprador.
JERÓNIMO DE ACOSTA, JUEZ RECEPTORAgustina de Orduña Castillo, vecina de Naolinco, dijo que Ciprián de Villanueva, pardo, esclavo suyo, se huyó y se llevó 3 mulas mansas de carga, una aparejada, y las 2 en pelo, 2 sillas de cabalgar, un caballo y una yegua mansa. Por lo que otorga poder especial al Capitán Tomás de Lortia, vecino de la Nueva Veracruz, para que en su representación solicite a dicho su esclavo, que es de 36 años, buen cuerpo rehecho, bermejo, con un ojo que le llora, le recaude y cobre todos los bienes que se llevó, así también venda a dicho esclavo como cautivo y sujeto a servidumbre al precio que por bien tuviere.
El Sargento Mayor don Pedro Pablo Sánchez López de los Arcos, natural del lugar de Ybros [Ibros] en el obispado de Jaén en los reinos de Castilla y residente en esta villa de Córdoba, hijo de Fernando López y de doña Lucía de los Arcos, difuntos, otorga su testamento en la forma siguiente: Manda que su cuerpo sea amortajado con el [hábito y cuerda de San Francisco] en la sepultura y entierro que a sus albaceas pareciere. Nombra por albaceas y tenedores de bienes a don Tomás de Lortia, vecino de la Veracruz, a don Pedro Fernández de Ves y Segura, a don Gaspar Rendón, a don Lope Antonio de Iribas, vecino de esta villa de Córdoba, a don Manuel Miguel y Cata Roja, a don José de Zárate, vecino de la Puebla de los Ángeles, al [General] de la Caballería don Bartolomé de Gálvez Corral [roto], y a don Antonio de Alabar, de la ciudad de Santiago de Guatemala, a todos insolidum les da la facultad para que entren en sus bienes [roto]. Nombra por sus herederos a [roto] don Manuel Miguel y Cata Roja y a falta de éste a cada uno de los albaceas a como están nominadas. Les delibera el poder y facultad que de derecho se requiere [roto] y revoca cualquier otro poder para testar.
ANTONIO DE ACOSTA PADRÓN, JUEZ RECEPTOR