Francisco de Carriedo, juez de caminos, se obliga de pagar a Luis Enríquez que vino de los reinos de Angola con esclavos, 530 pesos de oro común, valor de un esclavo negro que le vendió.
Matías Lorenzo, vecino de esta provincia, dijo que tiene arrendado un ingenio de azúcar a Juan de Quiroz, en esta provincia, desde el 3 de diciembre de 1606, sobre cuya fábrica Francisco de Carriedo tiene impuesto un censo de 2400 pesos que para el 10 de septiembre de 1609 sumarán los corridos 1 308 pesos de oro común, los cuales el citado Matías Lorenzo se obligó a pagar al dicho Francisco de Carriedo, dos años después de la fecha de esta escritura.
Juan de Quirós y su esposa, Francisca de Yepes, vecinos de esta provincia, venden a Francisco de Carriedo, vecino de la provincia de Jalapa, 172 pesos de oro común de censo y tributo de cada un año, por razón de haber recibido del susodicho 2 400 pesos de oro común, los cuales situaron sobre un trapiche, tierras, cañaverales y esclavos de su propiedad.
Francisco de Carriedo, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a Nicolás de Vivanco, vecino de Jalapa, para que en su nombre pueda seguir y fenecer cierta causa [criminal]contra Don Juan Trujeto, Juez de Comisión.
Francisco de Carriedo, vecino de la ciudad de México, dio su poder cumplido a don Andrés Pérez de la Higuera, dueño de su ingenio, en esta provincia, para que lo represente en todos sus pleitos, causas civiles y criminales y para que pueda cobrar cualesquier pesos de oro, joyas, esclavos, mercaderías, bienes raíces y muebles que le debieren.
Pedro Martín, ventero de la Venta de la Hoya, se obliga de pagar a Francisco de Carriedo, Juez del Camino Real, 195 pesos y cuatro tomines de oro común, los cuales son por otros tantos que recibió en reales de contado.
Luis Enríquez, vecino de los reinos de Castilla, maestre del navío Nuestra Señora de Loreto, vende a Francisco de Carriedo, Juez de Caminos, un esclavo negro de nación Angola llamado Pedro, bozal, al precio de 530 pesos de oro común.
Hipólito Hernández, vecino de Jalapa, se obliga de pagar a Francisco de Carriedo, juez de caminos, 565 pesos de oro común por la compra de una milpa quebrada en el pueblo de Xicochimalco.
Francisco de Carriedo, Juez de Caminos, vecino de Jalapa, se obliga de pagar a Esteban Fernández Miquinez, 750 pesos de oro común, precio de dos esclavas negras, bozales, de nación Angola, que le vendió en este pueblo.
Ante Francisco de Carriedo, Teniente de Alcalde Mayor, y el Escribano Diego de Jáuregui, el Capitán Domingo de Licona vende a Gabriel de Huerta, vecino de esta provincia, un esclavo negro, bozal, de tierra Bañon, manco de una mano, de 26 años de edad, poco más o menos, al precio de 250 pesos de oro común.