Antonio Ramón de Elorriaga, hijo de la difunta María de Elorriaga, residente en este pueblo, otorga testamento, donde nombra por albaceas a su tío Juan Bautista de Arroyta y a su mujer Francisca Casados y como heredero a su primo Manuel Antonio de Arroyo.
El Bachiller Antonio Dionisio Vásquez, Cura Beneficiado de la Doctrina de Coatepec, dueño de una esclava negra lora, criolla, nombrada Juana de la Cruz, de aproximadamente 29 años, que hubo de Francisca Casados, la que vende a Francisco de Siscara, Caballero de la Orden de Santiago y Tesorero Oficial de la caja de la Veracruz, libre de empeño, sin asegurarla de vicio, defecto, ni enfermedad, al precio de 350 pesos de oro común.
Doña Francisca Casados y Juan Bautista de Arroyta, Escribano Público y Real de la jurisdicción de Jalapa, marido y mujer, otorgan en arrendamiento a Manuel Antonio Casados, su hermano, vecino de la jurisdicción de La Antigua Veracruz, 200 vacas marcadas con hierro, a 3 pesos y 2 reales cada una, y 20 yeguas a 20 reales; ambas partidas importan 700 pesos, cuyos precios son los puestos en la hijuela de la mencionada y ha de pagar 35 pesos de arrendamiento por año durante 4 que han de contarse desde la fecha de esta escritura en adelante.
Juan Bautista de Arroyta, Escribano Público de esta jurisdicción, y su mujer Francisca Casados, otorgan que recibieron de su hermano Manuel Antonio Casados, vecino de la jurisdicción de la Antigua Veracruz, albacea y tenedor de bienes, la herencia que quedó de la difunta Francisca Díaz Matamoros.
Margarita de Castro, viuda de Antonio Barradas, vecino de este pueblo, da en arrendamiento a doña Francisca Casados viuda de Don Juan Baptista de Arroyta, un rancho de labor, situado en San Miguel el Soldado, por el periodo de 3 años a razón de 46 pesos en cada año.
El Licenciado Manuel de Iglesias, Clérigo Presbítero del Arzobispado de México, albacea del difunto don Blas Fernández Álvarez, y don Juan Antonio de Saldaña, vecino de la Nueva Veracruz, marido de la difunta doña Francisca Casados, viuda que fue de don Juan Bautista Arroita, dijeron que dicho Arroita recibió de don Diego de Castro y Gamboa la cantidad de 200 pesos, que dicho don Diego reconocía sobre sus casa a censo redimible a favor de los herederos de don Sebastian Díaz de Acosta, los que dicho Arroita se obligó a reconocer sobre su casa a censo redimible, por tal razón don Manuel de Iglesias cobró a don Juan Antonio Saldaña, como dueño que es hoy de la casa que fue de Arroita, en quien recayó por la dicha su esposa doña Francisca Casados, 200 pesos de réditos caídos, cantidad que pagó don Juan Antonio Saldaña, pero después de unos días de pagado se encontró un recibo firmado por don Blas Fernández Álvarez, en quien recayó el cobro de dicho principal y réditos como marido que fue de doña Teresa Fernández de Espinosa, viuda de dicho don Diego de Castro y Gamboa, cuyo recibo correspondía a la paga de dichos 200 pesos por parte de doña Francisca Casados, razón por la que se cancela dicha escritura y dicho Iglesias se obliga a devolver los 200 pesos de réditos que había pagado ya dicho Saldaña.