Micaela de Zárate, natural del pueblo de Misantla, viuda de Marcos Mojica, hija natural de María de Zárate, difunta, realiza testamento, en el cual nombra por albacea a Manuel Romero, yerno de su difunto marido, y como herederos a Juana, Bernarda, Juana Leoncia, María Antonia, Josefa, Ignacio y a otro niño, cuyo nombre no recuerda, hijos de su hermana Juana, casada en segundas nupcias con José Rafael.
Marcos Mojica, vecino de la jurisdicción de Jalapa, otorga en arrendamiento a don Miguel de Soto, las tierras y agostaderos del paraje nombrado Juchique, por tiempo de 2 años que se cuentan desde el 1 de noviembre, en 50 pesos de oro común en cada uno, cuya suma se da por recibido, por tanto se obliga a tener en uso dichas tierras y agostaderos sin contradicción.
Don Diego Gómez de Soto, vecino y labrador de San Juan de los Llanos, y residente del pueblo de Jalapa, vende a Marcos Mojica, Luis Solorza, Pedro Julián y Josefa Alejandra, herederos de Lucas de Mojica, 7 sitios de tierra de los 9 que compro Miguel Gómez de Soto, padre del declarante a Juan Hernández Yuste, por medio de Juan Hernández, su nieto, y de los cuales vendió 2 al citado Lucas de Mojica, por lo que la venta que ahora realiza la hace en el precio de 1, 000 pesos.
Manuel Romero, hijo legítimo de Cristóbal Romero y Juana Solís, y Teresa Mojica, hija legítima de Marcos Mojica y Josefa de las Fuentes, marido y mujer, se otorgan poder para testar y ambos lo otorgan a don Juan López Meilán, vecino de este pueblo de Misantla, y como herederos nombran a sus 3 hijos, María Candelaria, Josefa María y Manuel.
Juan Camacho, vecino de la jurisdicción de Jalapa, otorga que ha recibido de Marcos Mojica, 300 pesos de oro común en reales, mismos que le debía del resto de 500 pesos en que le vendió la parte de las tierras que tenía en esta hacienda y por la que le otorgó escritura en 2 de agosto de 1716.
Antonio de Ordóñez, natural y vecino de la jurisdicción de La Antigua Veracruz, y Nicolasa de Mojica, su legítima mujer, otorgan su testamento de mancomún de la siguiente manera: declaran son casados y no haber tenido hijos; ella trajo al matrimonio 8 vacas, 8 yeguas, 6 caballos y una parte de tierras en Juchique; él trajo 2 caballos. Declaran que deben a Francisco, gachupín mercader vecino de Jalapa, 15 pesos. Juan Camacho les debe 18 pesos y 6 reales de toros; declaran que le suplieron a su hermano Marcos Mojica 15 vacas con la condición de ayudarle a pagar las tierras de la hacienda donde se han mantenido. Entre sus bienes tienen 80 reses, toros y vacas; 9 caballos, un potro, una mula de carga y la casa de su morada. Ella nombra como heredera a su madre María de Zárate, en caso de que muera y su marido sobreviva, lo nombra como su heredero y él la nombra a ella como tal, asimismo se nombran albaceas mutuamente.
Juan Hernández, Marcos Mojica, Lucas de Mojica y Nicolasa de Mojica, está última mujer legítima de Antonio de Ordóñez, vecinos de la jurisdicción de La Antigua Veracruz, Marcos de Mojica en representación de María de la Concepción Hernández, mujer de Pedro de León y Molina, y Marcela de Mojica entre otros herederos, dijeron que por testamento de su abuelo Juan Hernández de Yuste, ha recaído en padres, hijos y nietos el derecho de las tierras que poseyó en los contornos de Juchique, cuyas tierras tienen prorrateada y que se compone de 9 sitios de ganado menor y para el goce de ellas han convenido venderlas a don Miguel Gómez de Soto, labrador en la provincia de San Juan de los Llanos. Las tierras están ubicadas en los términos de San Pedro Chiconquiaco, Yecuatla y Colipa, linda al oriente con tierras de los herederos de doña Josefa de Luna y Arellano, al poniente con tierras del pueblo de Chiconquiaco, Yecuatla y Colipa, al norte con tierras del Alférez Nicolás Zapata de Herrera, al sur con tierras de los herederos de doña Ildefonsa. La venta se hace en 80 pesos de oro común cada sitio que les ha entregado de contado.
El Capitán Don José Robledano de Cardeña, vecino de este pueblo de Jalapa, vende a Micaela de Zárate, mujer legítima de Marcos Mojica, dueño de la hacienda Santa Bárbara, en el partido de Misantla de la Veracruz Vieja, una negrita criolla de nombre Isabel de Sequera, de 8 o 9 años, hija legítima de Juan de Sequera y de Felipa, su mujer difunta y esclava, libre de empeño, censo e hipoteca general y especial, más no de vicio, defecto y enfermedad publica y secreta, en el precio de 150 pesos.
Juan Camacho, vecino la jurisdicción de Jalapa, vende a Marcos Mojica, de la misma vecindad, un sitio de 10 caballerías de tierra de ganado mayor, que es la tercia parte que le cupo en 4 sitios de que se compone la hacienda nombrada Santa Bárbara en la jurisdicción de La Antigua Veracruz, que están proindivisos entre él y sus coherederos. Dicho sitio se encuentra libre de empeño, la venta se hace en 500 pesos de oro común, 200 de ellos le ha entregado y los 300 restantes le ha de pagar en 6 meses de la fecha de esta escritura con especial hipoteca de esas tierras.
Marcos Mojica, natural y vecino de La Antigua Veracruz, Doctrina de Misantla, hijo legítimo de José Hernández y María Carrillo, difuntos, ordena su testamento donde dice que a Juan José, mozo de 16 años, se le den 4 vacas chichiguas y un caballo manso. Debe a los herederos de Julián de Rivera, 100 pesos; a Cristóbal Romero, vecino de Misantla, 20 pesos; entre otras deudas. Fue casado con Josefa de las Fuentes, quien no trajo dote cuando contrajeron matrimonio con quien tuvo 2 hijos, cuando esta falleció tenía 130 vacas, 12 caballos, 6 yeguas y una parte de tierras en Juchique. Al presente esta casado con Micaela de Zárate, quien no trajo caudal alguno a su poder, ahora cuenta con las tierras de Santa Bárbara; las tierras que tiene en Juchique; 100 vacas; la casa de su morada, entre otros bienes. Nombra como albacea a Micaela de Zárate; a Francisco Martín, vecino de la Veracruz, y como herederos a sus hijos.