Alonso Juan, Gobernador de Jalcomulco, Diego y Alonso de la Cruz, Alcaldes, Alonso Martínez y Pascual Juan, Regidores, y el Escribano Juan Andrés, nombran a Andrés Pimentel, indio natural del ingenio Grande, como Maestro de escuela en este pueblo, para que enseñe a los niños y niñas a rezar, leer, escribir y hablar en castilla, con una paga anual de 50 pesos, 1 fanega de maíz mensualmente, y un huevo o el equivalente en maíz, chile o sal cada viernes.
Andrés Martín, Gobernador de Jalcomulco; Juan de la Cruz y Sebastián Fabián, Alcaldes; y Juan Andrés, Escribano, dijeron mediante Andrés Pérez, intérprete, que en cumplimiento de lo que se tiene mandado de que en todos los pueblos haya escuela, se obligan a pagar durante 3 años a Andrés Pimentel, residente en esta jurisdicción, 60 pesos de oro común en cada año, que han de correr desde el 1 de agosto venidero, más 12 fanegas de maíz, un huevo cada viernes por muchacho, y el maestro será obligado a tener escuela para enseñar la lengua castellana, a leer y escribir; a los muchachos desde los 5 años hasta que tomen estado y las muchachas hasta los 10 años.
José Cortés, Gobernador, don Domingo Juan y don Cristóbal Hernández, Alcaldes, Andrés Martín y Miguel Salvador, Regidores, y Tomás Andrés, Escribano del pueblo de Jalcomulco, dijeron que en cumplimiento de Real Cédula que dispone la fundación de escuelas con maestros que enseñen a los indios la lengua castellana, aprendan en ella la doctrina cristiana, a leer y escribir, han convenido con don Andrés Pimentel, vecino del ingenio Grande, residente en el pueblo de Jalapa para que les asista en ese ministerio pagándole 70 pesos, 12 fanegas de maíz, un huevo que ha de dar cada muchacho por semana, agua, leña y molendera.
Los Alcaldes y oficiales del pueblo de Teocelo, dijeron sin intérprete, que en cumplimiento de lo mandado acerca de que haya escuela en todos los pueblos, se obligan a pagar durante 3 años a Andrés Pimentel, vecino de esta jurisdicción, 60 pesos de oro común en cada uno, que han de correr desde el día del Señor San Mateo, más 12 fanegas de maíz, un huevo cada semana por muchacho, con cargo de que ha de tener escuela donde enseñará la lengua castellana, a leer y escribir, 3 horas por la mañana y 3 por la tarde.