Don Sebastián Hernández, Gobernador, don Domingo Rodríguez y Joaquín de la Cruz, Alcaldes, Esteban García y Diego Hernández, Regidores, Agustín de la Cruz, Escribano, en voz y en nombre de los naturales del pueblo de Tlacolulan, por medio de Andrés Pérez, intérprete, dijeron que en cumplimiento de Real Cédula que dispone la fundación de escuelas con maestros que enseñen a los indios la lengua castellana, aprendan en ella la doctrina cristiana, a leer y escribir, se obligan a pagar a Pedro Sánchez Lobato, para que asista en el ministerio por el tiempo de cuatro años con un pago de 108 pesos, 12 fanegas de maíz, agua, leña que fuere menester y dos huevos que ha de dar cada muchacho por semana.
Don Francisco Alonso, Gobernador del pueblo de San Juan Miahuatlán, Antonio Martín, Juan García y José García, Alcaldes; Andrés Melchor y Juan Martín, Regidores, y Sebastián Juan, Escribano, dijeron que en cumplimiento de lo mandado acerca de que haya escuela en todos los pueblos, se obligan a pagar durante 2 años a Pedro Sánchez Lobato, vecino de la jurisdicción de Jalapa, 90 pesos en cada uno, más una fanega de maíz en cada mes, un huevo cada viernes por muchacho, y él se compromete a enseñar la lengua castellana, a leer y escribir, a las muchachas desde los 5 años hasta los 10 y a los muchachos hasta que se casen.
Pedro Sánchez Lobato, español y vecino de esta jurisdicción, declaró bajo juramento que estuvo presente cuando el Licenciado don Francisco Fernández de Velasco dictó su memoria al Bachiller don Antonio Carreto, Presbítero Subteniente en el Curato de Tlacolulan, además dijo que en el lugar también se encontraban el Brigadier don Diego Francisco de Arteaga y Esteban de Mendoza, Escribano de los naturales del pueblo de Tlacolulan. Por último, dijo que dicho Fernández de Velasco se encontraba en su entero juicio y que por lo inesperado de su muerte fue imposible llamar al escribano y a otros testigos.