El dicho Corregidor [Gaspar Asencio Cornejo], visitó los carros de Felipe Martín [Durán], que bajan a la ciudad de la Veracruz a cargo de Alonso Martín, en cuyos carros halló a la gente siguiente: Mateo, de Tlaxcalaque, y Magdalena su mujer; Pablo, soltero; Francisco, soltero; Melchorillo, muchacho; Francisco y Ana, su mujer, de Apizaco; Juan y María, su mujer; Mateo y Angelina, su mujer; Dieguillo, soltero; Sebastián y María su mujer, de junto Apizaco; Jusepillo, muchacho; Francisco guardián y María, su mujer; Diego, soltero; Miguel y María; Juan, soltero, su compañero; Sebastián Fabián y su mujer Magdalena; Fabián, de Tlaxcalaque, y su mujer Ana; Montezuma y Lucia, su mujer; Sebastián, soltero; Esteban, de Tlaxcalaque, y Teresa su mujer; Frasquillo; Francisco y Magdalena, su mujer; Francisco Martín, soltero; Pedro chino y Angelina su mujer; Lucas, soltero; Cristóbal y Angelina, su mujer; Gabriel y María su mujer.
Sebastián Fabián, Alcalde, Francisco de la Cruz, Regidor pasado del pueblo de Santiago Ayahualulco, en su nombre y demás común y naturales por quienes prestan voz y caución, dijeron que en cumplimiento de Real Cédula que dispone la fundación de escuelas con maestros que enseñen a los indios la lengua castellana, se obligan a pagar a Felipe Díaz de la Rosa, vecino de la Ciudad de la Nueva Veracruz, 90 pesos de oro común en cada año, más un huevo que ha de dar cada muchacho por semana y él ha de ser obligado a asistir a la enseñanza\r\n
Don Sebastián Fabián, indio principal del pueblo de Santiago Ayahualulco de la jurisdicción de Jalapa, otorga poder general a don Francisco de Espinosa, vecino del pueblo de Jalapa, para que lo represente en todas sus causas y negocios civiles y criminales demandando y defendiendo, en cuya razón parezca en juicio en cualquier tribunal superior e inferior, haga pedimentos, requerimientos, protestas, embargos de bienes, ventas, ejecuciones y demás autos judiciales y extrajudiciales.
Andrés Martín, Gobernador de Jalcomulco; Juan de la Cruz y Sebastián Fabián, Alcaldes; y Juan Andrés, Escribano, dijeron mediante Andrés Pérez, intérprete, que en cumplimiento de lo que se tiene mandado de que en todos los pueblos haya escuela, se obligan a pagar durante 3 años a Andrés Pimentel, residente en esta jurisdicción, 60 pesos de oro común en cada año, que han de correr desde el 1 de agosto venidero, más 12 fanegas de maíz, un huevo cada viernes por muchacho, y el maestro será obligado a tener escuela para enseñar la lengua castellana, a leer y escribir; a los muchachos desde los 5 años hasta que tomen estado y las muchachas hasta los 10 años.