Juan de Lezama, vecino del pueblo de Jalapa, albacea de Cristóbal de Lezama, su hijo, tiene en su poder 258 pesos que otorgará a su nieta María Josefa, y para cumplir esta obligación, hipoteca una casa que se encuentra en Jalapa, de paredes y cubierta de teja, frente a las casas de Don Miguel de Soto y calle que sale para la Nueva Veracruz, linda al oriente con casa y solar de Miguel Pando, al poniente con la casa y solar de Benito Posadas y al fondo con casa y solar de los herederos de Juan Zapata de Herrera, libre de todo empeño, censo, hipoteca y gravamen especial y general.
Juan de Silva, pardo libre, vecino del pueblo de Jalapa, vende a Lucas Francisco de Ayala, de la misma vecindad, un solar ubicado en este pueblo en la calle que sale para el Camino Real de la Veracruz, que mide 22 varas de frente por lo mismo de fondo, linda al frente con casa de que fue de Diego Maldonado, calle en medio y por el fondo con solar de Antonio Pérez y arroyo que baja a Xallitic que le divide, al poniente con casa y solar que hoy es de Miguel de Soto, al oriente con el arroyo de Techacapa. La venta se hace con todas sus entradas y salidas, usos y costumbres, libre de empeño, hipoteca y enajenación, en 50 pesos de oro común que se da por entregado.
Don José Antonio Rajadel, vecino de Perote y residente en el pueblo de Jalapa, vende a don Jerónimo de Alcalde, un rancho de labor, nombrado Aguatepec, el cual linda por el sur con tierras de don Miguel de Soto y las de Tenextepec, al poniente con Rincón de Burras y tierras de don Juan Fernández Becerra, al norte con tierras que poseía don Miguel de Huerta y al oriente con tierras de Sebastián de Torres. La venta se hace en 1, 600 pesos, de los cuales 500 pesos son de censo a favor de la Archicofradía de la Divinísima, y los restantes 1, 100 pesos le ha entregado de contado.
Diego de Castro y Gamboa y Luis Fernández de Ulloa, vecinos del pueblo de Jalapa, dijeron que han recibido de don Miguel de Soto, dueño de hacienda de labor, vecino de la jurisdicción de San Juan de los Llanos, 1, 000 pesos de oro común que le dieron para que les pagara en trigo en la cosecha pasada, por cuya cantidad se dan por satisfechos por haberlo pagado en la conformidad expresada.
Calixto Ventura López, vecino de este pueblo, vende a Juan de Lezama, una casa y solar en este pueblo, en la Calle Real que de la Plaza Pública va hacia Veracruz, y tiene de frente 33 varas, 21 techadas de tejas y las 12 con paredes rasas, de piedra y lodo, con rajas de cal y canto, de fondo 40 varas, linda con el solar de Juan Zapata, al frente con casa de Miguel de Soto, calle en medio, por el costado del oriente con casa de Gertrudis de Orduña, al poniente con la de Salvador de Iglesias, libre de empeño, al precio de 700 pesos.
Úrsula Cecilia, viuda de Juan Rodríguez, vecina del pueblo de Jalapa, por sí y en nombre de sus hijos Joaquín, Miguel, Guillermo, Ignacio, Felipe y Mariana, menores de 12 años, como su tutora y curadora, vende a don Miguel de Soto, vecino de esta jurisdicción, un solar que mide 20 varas de frente y 53 de fondo, linda con casas que fueron de Juan López Ruiz Matamoros, por el otro lado con el arroyo y ciénega que llaman de Techacapa y con casa de Miguel de Soto. La venta se hace en 22 pesos de oro común que por él le ha pagado.
Marcos Mojica, vecino de la jurisdicción de Jalapa, otorga en arrendamiento a don Miguel de Soto, las tierras y agostaderos del paraje nombrado Juchique, por tiempo de 2 años que se cuentan desde el 1 de noviembre, en 50 pesos de oro común en cada uno, cuya suma se da por recibido, por tanto se obliga a tener en uso dichas tierras y agostaderos sin contradicción.
Fray José Enríquez, religioso de la Caridad, Prior del Convento y Hospital de Nuestra Señora de Belén en el pueblo de Perote, en virtud de una patente otorgada en la ciudad de México y usando de ella, otorga que vende a censo a Manuel Hernández, vecino de ese pueblo, un sitio de tierras de ganado mayor llamado Aguatepec; linda al sur con tierras de Miguel de Soto, al poniente con tierras de José Mariano, al norte con las de Miguel Huerta, al oriente con las del Capitán Juan de Malpica y por arriba con las de Ángela de Malpica. Dichas tierras están libres de censo, hipoteca y enajenación; la venta se hace en 600 pesos de principal que han de quedar impuestos sobre el ganado menor y jirón de tierras.
Don Agustín Suárez, vecino de este pueblo de Jalapa, albacea del difunto Salvador de Iglesias, vende a don Marcos de Acosta, vecino de esta jurisdicción, una casa de cal y canto en partes y de lodo en otras, cubierta de tejas, ubicada en este pueblo de Jalapa, en la Calle Real que sale de la plaza para la Nueva Ciudad de la Veracruz, mide 33 varas de frente y 36 varas de fondo, linda por el frente con calle y casa de Don Miguel de Soto, por el fondo con solar de Agustín Luis, por el oriente con casa de Juan de Lezama y por el poniente con el callejón en medio y casa de María del Pino; la vende en 700 pesos de oro común, libre de censo, empeño e hipoteca especial ni general.
El Bachiller don José de Torquemada, Presbítero y doña María Nicolasa de Torquemada, mujer legítima de don Agustín Suárez, a quien concede licencia expresa, para que junto con su hermano José de Torquemada, vendan una casa que heredaron de sus difuntos padres; a don Joaquín Ildefonso de Torquemada, situada en este pueblo de Jalapa, linda por el sur con la Calle Real que sale para el Camino Real de la Veracruz, por el norte con el Arroyo de Techacapa, por el oriente con casas de don Miguel de Soto y por el poniente con solar del que compra, mide 55 varas de frente y 4 o 5 de fondo, la venden en el precio de 3, 531 pesos.