María Teresa Rodríguez, mujer de Antonio Ladrón de Guevara, vecina de este pueblo, otorga que recibió del Alférez Laureano Fernández de Ulloa, la cantidad de 2, 313 pesos y 5 reales, mismos que por escritura hecha el 12 de noviembre de 1727 se obligó a pagárselos, de lo cual entrega recibo, carta de pago y finiquito.
Antonio Ladrón de Guevara, vecino de este pueblo de Jalapa, vende a don Mateo de Arcila y Lizarralde, vecino de este mismo pueblo, una casa de cal y canto, cubierta con teja, con 22 varas de frente, ubicada en la Calle Real que va de la plaza para la tenería de don Juan Ricardo, linda por el sur con dicha calle en medio y casa y solar de la viuda de Tomas de Figueroa, por el norte con solar de Juan Hilario, por el oriente con casa del que vende, por el poniente con casa de Juan Antonio de Zavalza, la vende en el precio de 636 pesos.
El Capitán don Juan Gómez Dávila, vecino de esta villa de Córdoba, dueño de trapiche de hacer azúcar en esta jurisdicción, otorga poder especial a su compadre, don Antonio Ladrón de Guevara, vecino de la ciudad de los Ángeles, para que en su nombre parezca ante el Señor Doctor don Diego de Perea, Canónigo de la santa iglesia catedral de la ciudad de los Ángeles y Juez de sus causas, decimales, testamentos, capellanías y obras pías de este obispado, y suplique a su señoría se sirva mandar “se le alce al otorgante el rotulón porque está puesto en la tablilla de la parroquial de esta villa”, por los diezmos que debe a dicha santa iglesia Catedral, por si y como albacea del Regidor don José Gómez Dávila, difunto.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDODon Matías Francisco Lagunas, natural del pueblo de Naolinco, Cura del pueblo y doctrina de Tonayan de esta jurisdicción, hijo legítimo de don Pedro Lagunas y de doña Petrona Rogel difuntos, otorga poder para testar a los Presbíteros Antonio Ladrón de Guevara, a don Manuel García Campomanes y a don José Mariano Rosado, los dos primeros vecinos de Naolinco y el último de Jalapa. Nombra como albaceas testamentarias y fideicomisarias a los mismos apoderados.
Don Juan Montañés de la Cueva y don Joaquín Cabeza de Vaca, vecinos de este pueblo de Jalapa, otorgan poder general a don Antonio Ladrón de Guevara, vecino de este lugar, para que en sus nombres demanden, reciban y cobren de manera judicial o extrajudicial, de cualquier persona, todas las cantidades de pesos que les deban a cada uno.
Don Antonio Ladrón de Guevara y doña María Teresa Rodríguez, su consorte, de una parte y de la otra Laureano Fernández de Ulloa y doña Antonia Ferreira, asimismo su consorte, todos vecinos de la jurisdicción de Jalapa, dijeron que han tenido pleito entre sí pretendiendo estos últimos el que repartan las ganancias que le dieron a doña María Teresa por muerte de Antonio Ferreira, su marido, que fue la mitad de lo que importó la dote que le dieron a Antonia Ferreira, su hija, cuando la pusieron en estado de matrimonio con Laureano Fernández, que importó 800 pesos 2 tomines de oro común, sobre que se pronunció sentencia definitiva por la Real Justicia declarando deber reportar la mitad de ganancias a María Teresa y pedido por Laureano se declare desierta la apelación por no haberse hecho las diligencias en los términos ordinarios y en atención a las dilaciones y gastos de los pleitos, han convenido, siendo justos y sabedores de su derecho, guardar, cumplir y ejecutar lo siguiente: que Antonio Ladrón de Guevara y María Teresa Rodríguez han de pagar a Laureano Fernández de Ulloa y doña Antonia Ferreira, 450 pesos de oro común, cuya cantidad es con que se han ajustado por la mitad de la dote que había de reportar las ganancias quedándole el derecho a salvo a Antonia Ferreira.
El Alférez Jerónimo de Acosta, vecino de este pueblo, dijo que siendo fiador de Antonio Ladrón de Guevara, en el cumplimiento de escritura de traspaso que le otorgó el Bachiller Manuel Mellado de Estrada, que le faltaba de cumplir del arrendamiento que hizo del ingenio y tierras de Nuestra Señora de los Remedios, alías Pacho, Diego, por lo que se constituye como obligado.\r\n\r\n
María Teresa de Rodríguez, mujer de Antonio Ladrón de Guevara, vecina de esta jurisdicción, otorga que ha recibido del Alférez Laureano Fernández de Ulloa, marido de su difunta hija Antonia Ferreira, la cantidad de 2, 313 pesos y 5 reales, mismos que le tocaron por herencia y que restituye dicho Alférez por los 2, 466 pesos, 6 reales y 1 cuartillo que recibió en dote y capital de dicha Antonia Ferreira, en cuya cantidad se incluyen 1, 871 pesos, 1 real y 3 cuartillos que cupieron de lo que se multiplicó durante el matrimonio, de todo lo antes mencionado entregó recibos.
Mateo Hilario y Serafina Hilario, hijos legítimos y herederos de Juan Hilario, venden a Juan de Sandria, vecino de este pueblo de Jalapa, un solar que mide12 varas de frente y 28 de fondo, linda por el poniente con casas que fueron de Miguel Jiménez Carralero, por el oriente con solar de 13 varas que les quedan a los que venden, por el fondo con casas de Don Antonio Ladrón de Guevara y por el frente con la Calle Real que sale de este pueblo para el de Veracruz, así como casa y solar de Don Ignacio de Herrera, en precio de 4 pesos y 4 reales por cada vara.
Doña María Teresa de Rodríguez, mujer legítima de don Antonio Ladrón de Guevara, vecinos de este pueblo de Jalapa, con licencia expresa de su esposo, el cual vendió unas casas que están grabadas con censo a favor de la Cofradía de las Benditas Ánimas del Purgatorio, a don Mateo de Arcila Lizarralde, vecino de este pueblo de Jalapa, sin escrituras, por lo que ahora para evitar algún malentendido con el comprador, ratifica la escritura de esta venta.