Pascuala Gertrudis Muñoz, mujer de Diego Molina, vecinos de este pueblo de Jalapa, con licencia y expreso consentimiento de su esposo, vende un solar ubicado en este pueblo en la Calle de las Tinas, donde hace frente con su casa, calle en medio, con 15 varas de frente, por el fondo linda con casa del Capitán Juan de Malpica, por el norte con solar, sitio y su casa, por el lado sur con solar del Alférez Juan Romero, en precio de 15 pesos, al que no hizo escritura y que ahora solicita Antonia Hernández, hija y heredera universal de Maria González, difunta.
José Sebastián Molina, hijo legítimo de los difuntos Diego Molina y Pascuala Gertrudis Muñoz, natural y vecino del pueblo de Jalapa, casado con Ana de la Rosa Martínez, realiza testamento, en el cual nombra como albacea a José Sabino de la Cruz Ruiz, su yerno, junto con Manuel de Rivera, vecinos de este pueblo, y como herederos designa a Josefa Escolástica, Dominga Soriana y María Eugenia, sus hijas legítimas.
Pascuala Gertrudis Muñoz, hija de Pedro Muñoz y Juana de la Cruz, vecinos de este pueblo de Jalapa, viuda de Diego Molina, otorga testamento en donde nombra como albaceas a los Licenciados don Miguel Suárez y don Carlos José Suárez, Presbíteros Domiciliados de este Obispado de Puebla, y como herederos a Ignacia, su hija legítima, junto con José Sebastián, su hijo natural.
Pascuala Gertrudis Muñoz, viuda de Diego Molina, hija de Pedro Muñoz y de Juana de la Cruz, difuntos, vecina del pueblo de Jalapa, realiza testamento en el cual declara tener un hijo natural de nombre Sebastián, mismo que tuvo antes de contraer matrimonio con dicho difunto, al cual nombra albacea y heredero, esto último en compañía de Ignacia [Antonia] Molina, hija legítima que tuvo con su difunto marido y casada con Francisco de Espinosa.
Diego Molina, vecino del pueblo de Jalapa, dijo que desde hace años esta tratado casarse legítimamente con Pascuala Gertrudis Muñoz, de la misma vecindad y como al presente está por hacer viaje a la Ciudad de México con su amo Juan José Rincón y no poder aguardar a que se hagan las informaciones, otorga poder a Tomás de Valencia, para que en su nombre y representando su persona se despose por palabras de presente que celebren verdadero matrimonio con la mencionada Pascuala recibiéndola por su esposa y otorgándolo por su esposo y marido.