Don Juan Santiago Lobo, vecino y almacenero en este pueblo de Jalapa, como marido y conjunta persona de doña Manuela Javiera de Campos Arraido y Monterde, una de las hijas de los difuntos don Miguel de Campos y de doña María Micaela de Arraido y Monterde, otorga que recibe de don Francisco Javier de Medina y de su esposa doña Martina de Miranda y Tellechea, albaceas de don Martín de Miranda y Tellechea, segundo esposo de doña María Micaela, la cantidad de 8, 762 pesos correspondientes a la herencia y legítima materna que le corresponde a su esposa.
Don Miguel Ignacio de Miranda y Arraido, del Comercio de España y residente en este pueblo de Jalapa, dijo que se hizo división del caudal de María Micaela de Arraido y Monterde, viuda de don Miguel de Campos y mujer en segundas nupcias de don Martín de Miranda y Tellechea, que importaron 43, 316 pesos 3/8 de reales, entre sus 5 hijos, del primer y segundo matrimonio, tocándole a cada uno 8, 662 pesos 6/8 de reales. Cantidad que señala el otorgante recibió junto con 288 pesos 2 reales de réditos de don Juan Santiago Lobo, quien como tutor y curador suyo, los tenía en su poder, pero ahora por haber alcanzado él la mayoría de edad se los entregó, señalando de esta manera que se da por satisfecho de su porción materna hereditaria.
Alonso González, vecino del pueblo de Jalapa, otorga que se constituye como fiador del Capitán Luis Fernández de la Flor y Pareja, de la Orden de Santiago, en el remate que se celebró el 7 del corriente mes y año de las casas embargadas a don Miguel de Campos, en 760 pesos de oro común y se obliga a entregar dicha cantidad en las Reales Cajas de México dentro de 4 meses y 2 en las de la Veracruz; por defecto de que no lo cumpla el primero, este fiador obliga su persona y bienes habidos y por haber.
Doña Manuela Javiera de Campos Arraido y Monterde, mujer legítima de don Juan Santiago Lobo, natural de la nueva ciudad de la Veracruz, residente en Jalapa, hija legítima de don Miguel de Campos y de doña María Micaela de Arraido y Monterde, difuntos, otorga poder para testar a su esposo, don Juan Santiago Lobo, así también lo nombra albacea testamentario y como herederos universales a sus hijos legítimos José María de 13 años, Blanca Josefa de 12, Juan Bautista de 10, Francisco de Paula de 7, Manuel José de 5, Miguel Ramón de 4 y Jerónimo José de 1 año y medio.
Don Juan Santiago Lobo, del Comercio de España, y su esposa doña Manuela Javiera de Campos Arraido y Monterde, heredera de don Miguel de Campos y de doña María Micaela de Arraido y Monterde, que después de segundas nupcias fue mujer de don Martín de Miranda y Tellechea, los tres difuntos, vecinos que fueron de la ciudad y puerto de la Nueva Veracruz, dan su poder a don Juan Francisco de Almanza, vecino de México, para que en su representación siga juicio de inventarios y aprecios de bienes que por muerte del citado don Martín de Miranda y Tellechea, se comenzó ante la justicia de este pueblo a pedimento de don Francisco Javier de Medina y su esposa doña Martina de Miranda y Tellechea, sus albaceas; asimismo para que los represente en todos sus pleitos y negocios que en razón de él y de los bienes de los referidos don Miguel de Campo y doña María Micaela de Arraido y Monterde, estuvieren pendientes o en adelante fueren movidos por los expresados albaceas u otras cualesquiera personas.
Don Juan Santiago Lobo, del Comercio de España, residente en este pueblo de Jalapa, y su mujer doña Manuela Javiera de Campos Arraido y Monterde, dijeron que con motivo de un pleito por la herencia de su padre don Miguel de Campos, primer esposo de su madre, doña María Micaela de Arraido y Monterde y el fallecimiento de su segundo esposo don Martín de Miranda y Tellechea, de cuyos sus hijos reclaman parte de la herencia, llegando a un acuerdo; por lo que otorgan poder general a don Gabriel de Arteaga, vecino del comercio de la Nueva Veracruz, para que en nombre de los otorgantes proceda al otorgamiento de la transacción con arreglamiento de los capitales expresados en este documento y a la institución más copiosa que consecuente con ellos fue formada.
Doña Manuela Javiera de Campos Arraido y Monterde, mujer de Juan Santiago Lobo, informa que como heredera de su padre Miguel de Campos, recibe de don Francisco Javier de Medina y de doña Martina de Miranda y Tellechea, albaceas de don Martín de Miranda y Tellechea, marido del segundo matrimonio de su madre, doña María Micaela de Arraido y Monterde, la cantidad de 25, 377 pesos 6 y medio reales, 15, 226 pesos 5 y medio reales como legítima paterna de su padre y 10, 151 pesos y 1 real de oro común, por la tercera parte de herencia que le toca de sus difuntas hermanas.
Doña Gertrudis y doña Albina Jiménez, mayores de 25 años, hijas y herederas de la difunta doña María Sanabia, otorgan que venden a favor de su hermano político don José María Becerra de esta vecindad, una casa nueva de edifico bajo de cal y piedra cubierta de madera, ladrillo y teja, situada en la segunda cuadra de la calle que nombran de Alba, a donde hace su frente así al poniente con 65 varas, incluyendo un pedazo de solar y del otro lado casa de don José Miguel de Iriarte, y 50 de fondo así al oriente por donde linda con la casa de José Vargas ó Zamora, por la banda del norte linda con casa de don Miguel de Campo, y por la del sur con otra de doña María Andrea Morales. Dicha propiedad la vende al precio de 4 000 pesos, mismos que tiene recibidos de contado.