Doña María Teresa de Rodríguez, mujer legítima de don Antonio Ladrón de Guevara, vecinos de este pueblo de Jalapa, con licencia expresa de su esposo, el cual vendió unas casas que están grabadas con censo a favor de la Cofradía de las Benditas Ánimas del Purgatorio, a don Mateo de Arcila Lizarralde, vecino de este pueblo de Jalapa, sin escrituras, por lo que ahora para evitar algún malentendido con el comprador, ratifica la escritura de esta venta.
Micaela de Acosta, hija de Miguel Basilio de Acosta y María Teresa de Rodríguez, de esta vecindad, viuda de don Domingo Bonares, otorga su testamento donde declara se casó con el difunto Domingo, quien llevó al matrimonio 2 casas que aún existen y ella no llevó nada, procrearon 3 hijos, le debe 42 pesos 1 ½ real a su yerno Manuel María Lerrouz y a otras personas que menciona en esta escritura a quienes manda se les pague, nombra por albacea a su yerno Manuel María Larrouz, para que ejecute su testamento, nombra por herederos a sus 3 hijos, revoca y anula cualquier otro poder, testamento o codicilio.
Antonio Ferreira, vecino del pueblo de San Jerónimo Coatepec, hijo legítimo de Jerónimo Ferreira y de doña María Pacheco Gaspar, vecinos que fueron de la Ciudad de Porto en el Reino de Portugal, otorga su testamento de la siguiente forma: debe a don Diego de Pren y Castro, cargador de la presente flota 1, 500 pesos de mercaderías. Debe algunas cosas a Luis Fernández de la Flor y Pareja. Declara ser Mayordomo de la Cofradía del Santísimo Sacramento en la parroquia de este pueblo, cuyos bienes paran en su poder y no tiene cuentas dadas pero constan en un cuaderno. Tiene entre sus bienes la casa en la que vive, la tienda que llegará a 1, 000 pesos, un tabacal que tiene ochenta mil matas; le deben como consta en vales diferentes tabaqueros de los contornos y Pascual de la Cruz, indio del ingenio grande, lo que consta en un papel que tiene en su poder. Declara fue casado con doña María Teresa de Rodríguez, quien trajo a su poder 200 pesos y demás menaje de casa y ropa.
Doña María Teresa Rodríguez, vecina del pueblo de Coatepec, mujer legítima de Antonio Ladrón de Guevara, vende a Pascual Sánchez de Ledezma, de esa misma vecindad, una casa techada de teja con paredes de cal y piedra que labró su primer marido en solar del pueblo y se le adjudicó en parte de gananciales, cuya casa se encuentra libre de empeño, hipoteca y enajenación, la venta se hace en 20 pesos de oro común que por ella le ha dado.
El Alférez Laureano Fernández de Ulloa, vecino de este pueblo, dijo que debe a María Teresa de Rodríguez, mujer de Antonio Ladrón de Guevara, la cantidad de 2, 303 pesos 5 reales, mismos que cupieron por herencia de su difunta hija Antonia Ferreira, mujer que fue de dicho Alférez, de los cuales se obliga a pagar 1, 000 pesos dentro de 6 meses.
María Teresa Rodríguez, natural del pueblo de Jalapa, viuda de Miguel Basilio de Acosta e hija legítima de los difuntos Antonio Rodríguez y Pascuala María de la Encarnación, realiza testamento, en el cual nombra como albacea al Capitán Antonio Ribot, vecino de este pueblo y como herederos a María de las Nieves, Luis Francisco, Eugenia, Margarita y Micaela Pastora, sus hijos legítimos, mencionando por bienes una casa y solar.
Don Domingo Díaz Mier, vecino de este pueblo de Jalapa, vende al Bachiller don Antonio Mateo Ortiz de Zárate, Clérigo Presbítero Domiciliario de este Obispado de la Puebla, 2 casas de paredes contiguas, ubicada en la esquina de la calle de la Amargura con la que hace frente y del otro lado casas que fueron del Capitán José Robledano de Cardeña hacia el oriente, por donde tiene 26 y ¾ varas; al sur linda con otra calle que cruza para la de Joaquín Felipe Sarmiento y casa de los herederos de don José Mateo Rubio Roso, calle en medio, por el poniente con solar de la casa que fue de María Teresa de Rodríguez viuda de Miguel Basilio de Acosta, y por el norte con casa de Juan Ortiz que hoy posee su hija doña Teresa Ortiz. La vende en 1, 600 pesos de oro común.
María Teresa de Rodríguez, viuda de Miguel Basilio de Acosta, vecina de este pueblo de Jalapa, otorga que vende a don Bernardo Cardeña, de esta vecindad, un pedazo de solar de 30 varas de largo y 33 de ancho, que linda por el sur con el de la vendedora, por el poniente con dicho comprador, por el norte con Antonio Ribot; y por el oriente con don Pedro Zamorano. Lo vende por precio de 45 pesos.
El Alférez Laureano Fernández de Ulloa, hijo legítimo de Luis Fernández de Ulloa y de Juana de Ochoa, y Antonia Ferreira, marido y mujer, ella natural de Coatepec hija de Antonio Ferreira y de María Teresa de Rodríguez, dijeron que por tener algunas enfermedades, otorgan su testamento haciendo las mandas acostumbradas. Tienen entre sus bienes la casa en que viven, así como lo que conste en su libro de caja. Declaran son casados y al tiempo de contraer matrimonio ella trajo como dote 1, 720 pesos en reales, una mulatilla y otras cosas que constan en el juicio divisorio de bienes y él ha metido en cuerpo de bienes de ambos 9, 000 pesos, en que se incluyen lo que le dieron sus padres al contraer matrimonio. Él nombra como albacea a su madre Juana de Ochoa, su mujer, a José Antonio de Acosta y a su marido y como heredera a su madre María Teresa Rodríguez.
María Teresa Rodríguez, mujer de Antonio Ladrón de Guevara, vecina de este pueblo, otorga que recibió del Alférez Laureano Fernández de Ulloa, la cantidad de 2, 313 pesos y 5 reales, mismos que por escritura hecha el 12 de noviembre de 1727 se obligó a pagárselos, de lo cual entrega recibo, carta de pago y finiquito.