Doña María Nicolasa de Torquemada, mujer legítima de Agustín Suárez, vecina del pueblo de Jalapa, vende al Capitán Juan de Malpica, un pedazo de solar que tiene, en virtud de la venta que le hizo el Bachiller Pedro Perdomo, bajo los linderos contenidos en la escritura, cuyo solar mide 79 varas y ¾ de frente y 56 y 85 de fondo y ancho, en 280 pesos de oro común a censo redimible, con obligación de pagar 14 pesos de réditos en cada año, con la condición de que si María González vendiera su solar, le deje una parte para los arrimos sin que le cobre nada.
Pascuala Gertrudis Muñoz, mujer de Diego Molina, vecinos de este pueblo de Jalapa, con licencia y expreso consentimiento de su esposo, vende un solar ubicado en este pueblo en la Calle de las Tinas, donde hace frente con su casa, calle en medio, con 15 varas de frente, por el fondo linda con casa del Capitán Juan de Malpica, por el norte con solar, sitio y su casa, por el lado sur con solar del Alférez Juan Romero, en precio de 15 pesos, al que no hizo escritura y que ahora solicita Antonia Hernández, hija y heredera universal de Maria González, difunta.
Juan Bernardino Rangel, viudo de María de Armenta, vecino de este pueblo de Jalapa, hijo natural de María González, difunta, otorga su testamento; designa como albacea testamentario a don José Antonio de Acosta y por su ausencia a María de Armenta, y como herederos universales a José y Manuel, hijos de María de Armenta, la cual crió el citado Juan Bernardino Rangel.
Don Domingo Hernaez, Mercader Viandante de tránsito en esta Villa, natural de la Provincia de la Rioja en los Reinos de Castilla, de estado soltero, hijo legítimo de los difuntos don Casimiro Hernaez y de doña María González, otorga poder especial a su hermano don Manuel Hernaez, vecino de la Capital de México, para que después de sus días, haga y ordene su testamento y final voluntad, según y con arreglo a lo que le tiene comunicado.
Don Juan Antonio de Lagos y Arbide, vecino del pueblo de Jalapa, con poder que le otorgó don José Leonel Gómez de Cervantes y la Higuera, vecino de la Ciudad de México, y haciendo uso de dicho poder, otorga en arrendamiento a Antonio Vázquez Ruiz, vecino de este pueblo, el Mayorazgo de Santa Fe, compuesto de las haciendas Santa Fe Moreno y Buenavista, fundadas por el Licenciado Gaspar de Cabrera y Córdoba, así como los que fundaron Francisco Hernández de la Higuera y su mujer, María González, que son los ingenios “El Grande” y “El Chico” de las haciendas San Francisco y Cempoala, obligándose dicho arrendador a pagar 3, 500 pesos anuales en la fecha que acuerden, y para mayor seguridad del pago, hipoteca 2 ranchos de labor que posee en las inmediaciones de este pueblo, llamados San José Buenavista y Lucas Martín, junto con un molino, tierras, casas y trojes.
Ana María González, viuda de Miguel Moctezuma y vecina del pueblo de Jalapa, otorga poder para testar y nombramiento de albacea a Benito Posadas, su yerno, y como herederos a su hijo legítimo Miguel Moctezuma, en compañía de su citado yerno.
Tomás Ortiz, María Ortiz, mujer legítima y con licencia expresa de Patricio Mafara, José Ortiz, y en voz de su hermana Inés, de quien tiene orden para otorgar esta escritura; hermanos, hijos legítimos y herederos de los difuntos Ramón Ortiz y Manuela Barradas, junto con Francisca Ruiz, viuda legítima de Manuel Ortiz, venden a Francisca Ruiz, un solar de 29 varas de frente y 65 varas de fondo, linda al norte con la calle que va a los Tecajetes, al oriente con solar de Domingo José de Santa María, al poniente con solar de María González y al sur con solar de José de Santamaría, solar que valuaron en 36 pesos a 10 reales vara, y que se vendió a 6 pesos 2 reales a cada uno.
El Licenciado Francisco Ligero, natural de la Puebla de los Ángeles, Cura beneficiado del Partido de San Antonio Otlaquiquixtla, hijo legítimo de Francisco Ligero y María González, vecinos que fueron de la Puebla de los Ángeles, otorga poder a Miguel de Coria, su sobrino, para que en su nombre otorgue su testamento con las cláusulas que le tiene comunicadas. Declara por sus bienes unas casas de vivienda de piedra que están en la ciudad de los Ángeles, en la calle cerrada de San Miguel que va al Colegio Real. Nombra albacea al citado su sobrino.
Juan González, Aparicio González y María González, hermanos, vecinos del pueblo de Jalapa, hijos legítimos de Cristóbal González y de Francisca de Yépez, venden al Capitán Bartolomé de Castro, español de la misma vecindad, una casa baja que esta en la Calle Real, hace frente con casas de Jerónimo de Acosta, al fondo colinda con solar de María Cortés, a un costado con la calle que va a los ingenios, y por el otro con solar de los otorgantes. Mide de frente 27 varas y media y de fondo 49. La venta se hace con su horno de cal y piedra en 457 pesos que se dan por entregados.
El Capitán Don Antonio de Campo, vecino de Jalapa, vende a su hermano Don Francisco Miguel de Campo, una casa de vivienda, de piedra y lodo, techada de teja; que se compone de sala, aposento y otro cuarto con su puerta a la calle, cocina y su corral; ubicada junto a la que al presente vive su hermano, en la Calle Real que sale para la Veracruz; hace esquina con la plaza, y frente, con casa de Don Domingo de Oliver; la cual le cupo en herencia que hubo de su madre Doña María González; libre de censo y otra enajenación, por el precio de 450 pesos de oro común.