Cristóbal Ruiz de Castañeda, encomendero de Atzalan, recibió del gobernador, alcaldes y regidores de dicho pueblo, 250 pesos de oro común que los naturales debían de las bulas de la Santa Cruzada, y se obligó a entregarlos al tesorero Luis Núñez Pérez o al receptor Juan de León Figueroa.
Juan de León Figueroa, receptor de la Santa Cruzada, pidió se notifique al gobernador, alcaldes y regidores de Atzalan, la escritura que antecede a la presente.
Pedro Martín, zapatero, vecino de Jalapa, vende a Juan de León Figueroa, Receptor de la Santa Cruzada, una esclava negra, ladina, en 450 pesos de oro común.
Juan Bautista, vecino de Jalacingo, se obliga de pagar a Juan de León Figueroa, vecino de México, receptor de la Santa Cruzada, 200 pesos de oro común, precio de dos sitios de ganado menor que le vendió en términos de Jalacingo.
Juan de Tejada, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a Bartolomé Martín para que en su nombre pueda cobrar de Juan de León Figueroa, vecino de la ciudad de México, 318 pesos de oro común, de una cédula que le firmó.