Lorenzo de Richarte, vecino de la Nueva Ciudad de la Veracruz, apoderado de Diego Ignacio de Valverde, de la misma vecindad, otorga que ha recibido el ingenio de azúcar nombrado Nuestra Señora de los Remedios, alías Pacho, que esta en términos del pueblo de Jalapa, con todo y lo que le pertenece e incluye en su inventario que se encuentra en los autos de que le dio copia, por entrega que le hizo José Luis, su administrador, y obliga a don Diego Ignacio de Valverde, a la guarda y cumplimiento de todas las condiciones con que hizo postura y se le remató en 15 mil pesos de oro común, 4, 300 de ellos los ha de pagar en la Ciudad de Puebla a la voluntad del juez de testamentos de capellanías y obras pías a los 20 días contados desde el remate, 5 mil pesos a los 2 años después del remate a la voluntad del dean y cabildo de la Iglesia Catedral; los 400 que quedan se pagan a censo redimible sobre dicho ingenio a favor de la Cofradía del Santísimo Sacramento de la parroquia de este pueblo.
Don Lorenzo de Richarte, residente en el pueblo de Jalapa, dijo que Diego Ignacio de Valverde, vecino de la Ciudad de la Nueva Veracruz, le otorgó poder el 5 de febrero del presente año, usando dicho poder otorga que ha recibido de Manuel Francisco, mulato cocho esclavo, del ingenio nombrado Nuestra Señora de los Remedios, alías Pacho, del cual es dueño Diego Ignacio, 250 pesos de oro común por el precio de su libertad, cuya cantidad tiene en su poder.
Juan Bautista de Arroyta, Escribano de la jurisdicción de Jalapa y su agregado Jalacingo, otorga poder a don Lorenzo de Richarte, residente en México, vecino de la Veracruz, para que en su nombre presente en el superior gobierno de este reino y otro cualquier tribunal, la confirmación de su oficio de Escribano Público declarando haber cumplido con lo que fue su obligación y se tome razón de ello en el oficio.
Don José Robledano de Cardeña, don José Pérez de Arellano y Juan José Rincón, vecinos del pueblo de Jalapa, dijeron que se les ha hecho notorio que están propuestos para la Compañía de Caballos Corazas que se ha de erigir en esta jurisdicción, cuyos títulos y patentes se han de despachar por el virrey en el superior gobierno, en tal virtud otorgan poder a don Lorenzo de Richarte, residente en la Ciudad de México, para que en sus nombres y representando sus personas, parezca ante el Rey, en sus tribunales superiores e inferiores a solicitar los títulos, patentes, haciendo los autos y diligencias necesarias.
El Capitán Luis Fernández de la Flor y Pareja, Caballero de la Orden de Santiago, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Lorenzo de Richarte, residente en la Ciudad de México, vecino de la Veracruz, para que en su nombre pida en la Real Contaduría General de Tributos de este Reino, la confirmación de una casa que se le remató en este pueblo por el Comisario de dicha Contaduría y liquide los arrendamientos corridos de ella, y general para todos los demás pleitos, causas, negocios civiles y criminales que al presente tiene o tuviere.
Juan Montañés de la Cueva, Escribano Público y de Cabildo de la Nueva Ciudad de la Veracruz, otorga poder general a don Lorenzo de Richarte, residente en la Ciudad de México, para que lo represente en todas sus causas, pleitos, negocios civiles y criminales que al presente tiene y en adelante tuviere, haga pedimentos, requerimientos, protestas, embargos de bienes, ventas, ejecuciones, prisiones y demás autos judiciales y extrajudiciales que convengan.
Luis Fernández de Ulloa, Antonio de Herrera, Juan José de Thormes, Pascual de Castro, el Alférez Laureano Fernández de Ulloa, don José de Torquemada, Diego de Castro, Diego Domínguez, entre otros vecinos del pueblo de Jalapa, otorgan poder a don Lorenzo de Richarte, vecino de México, para que los represente en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, eclesiásticos y seglares, demandando y defendiendo de cualquier comunidad y persona particular, así también para que demande, responda y demás autos judiciales y extrajudiciales que convengan.
El Capitán Bartolomé de Castro, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder general en primer lugar a don Lorenzo de Richarte y en segundo a don Andrés Miguel de Bergaradote, ambos vecinos de la Ciudad de México, para que lo representen en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, eclesiásticos y seglares, demandando y defendiendo con cualquier comunidades y personas particulares, parezcan ante Su Majestad, la Real Audiencia, y en otro tribunales superiores e inferiores eclesiásticos y seglares que con derecho deba y pueda.
El Capitán don Bartolomé de Castro, Mercader y vecino de este pueblo, con poder de don Ramón de Ripadoz, vecino de la Ciudad de Sevilla y cargador de flota, informa que es sustituido en dicho poder por don Lorenzo de Richarte, vecino de la Ciudad de México.
Don Lorenzo de Richarte y don José Robledano de Cardeña, como principales y el Capitán Bartolomé de Castro y José Pérez de Arellano, como fiadores, todos vecinos de la jurisdicción de Jalapa, el primero en nombre de don Diego Ignacio de Valverde, otorgan que se obligan a dar y cumplir el abasto de las carnicerías de este pueblo que se remató en ellos, por tiempo de 2 años que correrá desde el día de Pascua en adelante, con obligación de dar durante ese tiempo 6 libras de toro o novillo por un real y 2 libras 4 onzas de carnero por otro real; asimismo se obligan a cumplir las demás condiciones que se expresan en el remate.