María de Villavicencio, viuda de Pedro Padilla, vecina de Naolinco, natural de la vieja Veracruz, hija legítima de Ambrosio de Aragón y de María de Meza, otorga su testamento, donde declara lo siguiente: deja a la Cofradía del Santísimo Sacramento 6 pesos, tiene entre sus bienes 3 esclavos nombrados Antonia Isabel con 2 hijos suyos Gustavo Javier y Nicolasa del Ángel a los cuales les otorga la libertad después de su fallecimiento, tiene otros bienes menores. Nombra como albacea testamentaria a Pedro de Torres y Matías Pérez, de la misma vecindad, deja como herederos a sus esclavos.
Marcos de Acosta, vecino de la jurisdicción de Jalapa, hijo legítimo de Manuel de Acosta y de Lucía Lagunes, estando enfermo en cama en su entero juicio, dijo que no le da lugar a ordenar su testamento, por lo que otorga poder para testar a Antonia de Rivera, su mujer, a don Pedro de Torres y a don José Ruiz Cañete, vecino de San Juan de los Llanos, de quienes tiene entera satisfacción, para que en su nombre ordenen su testamento en la forma que les tiene comunicados. Declara ser casado con Antonia de Rivera y al tiempo de contraer matrimonio él tenía 4 mil pesos de caudal y la susodicha trajo 100 pesos. Nombra como herederos a sus hijos.
Don Francisco Miguel de Campo, vecino del pueblo de Jalapa, dijo que doña Micaela de Villalobos, vecina de la doctrina de Jalpantepec, jurisdicción de Huauchinango, le otorgó poder para seguir el litigio contra Teodoro de Rivera por haber traído cierta porción de mulas y caballos del potrero de Chicualoque y una mulata esclava llamada Ana Catalina, en cuya virtud tiene ajustado con el demandado, en que le dará 250 pesos de oro común para terminar el litis;150 pagará en marzo de 1724 a don Pedro de Torres y los 100 restantes al Capitán Nicolás de Guevara.
El Sargento José de Acosta, vecino de esta jurisdicción de Jalapa, vende al Licenciado don Pedro Chacón de Chávez, Cura, Vicario y Juez eclesiástico del partido de Naolinco, una casa con paredes en parte de cal y canto y en otras con rajas de piedra y lodo, cubierta de teja, con solar y cercada de piedra, que linda y hace esquina a la plaza y sigue al callejón enfrente de la casa y solar de Manuela Pérez, viuda de Don Pedro de Torres, que está por el lindero del lado norte, por el poniente con casa y solar de José Grajales, por el sur con casa de Felipe de Acosta, hijo de quien la vende, y por el oriente con calle en medio y casas del curato, libre de empeño e hipoteca, en la cantidad de 700 pesos horros de alcabala.
Pedro de Torres, vecino de la ciudad de la Nueva de la Veracruz, residente en esta villa, otorga que vende a don Gaspar de Carbajal [Gaspar Ramírez de Carvajal Benavente], Regidor y vecino de esta villa, un negro esclavo nombrado Juan Antez [Antes], natural de la ciudad de la Veracruz, de más o menos veinticinco años de edad, que hubo y compró de Rafael Ayala, vecino de dicha ciudad. Lo vende por esclavo sujeto a servidumbre en precio de 100 pesos de oro común en reales.
Zonder titelDon Gaspar Carvajal, Regidor y vecino de esta villa de Córdoba, dueño de hacienda de beneficio de fabricar azúcar en su jurisdicción, dijo que tiene por esclavo sujeto a servidumbre a Juan Antes, alias “del Canto”, negro criollo natural de la Nueva ciudad de la Veracruz, que hubo y compró de Pedro de Torres, vecino de dicha ciudad, por escritura que otorgó en esta villa el 20 de abril de 1697, y que primero fue de Rafael [de] Ayala, vecino de dicha ciudad, como se expresa en dicha escritura. Y por cuanto en otra escritura de venta de dicho esclavo que celebró y otorgó el Capitán Joseph [José] de Alcaras [Alcaraz] y Villafaña a Antonio González, maestro albañil residente en dicha ciudad, con fecha de 15 de agosto de 1695 ante Manuel Pérez de Santa Cruz, Escribano de Su Majestad, en la cual se expresa que fue hecha la venta a Antonio González con la condición de que en cualquier momento dicho Juan Antes podía entregar los 200 pesos en que fue vendido y había de recibir y otorgarle su libertad. Y porque por mano del muy Reverendo Padre Fray Joseph [José] Ruiz, Religioso Sacerdote de la Sagrada Religión de Nuestra Señora de la Merced, le ha entregado la cantidad de 200 pesos haciendo al dicho Juan Antes buena obra, otorga desde hoy y para siempre jamás que ahorra y liberta al dicho negro Juan Antes del cautiverio y servidumbre a que estaba sujeto, en precio de 200 pesos.
Zonder titelManuela Pérez, viuda de don Pedro de Torres, españoles ambos, casada en primeras nupcias con Simón García, otorga su testamento; nombra como albacea testamentario a Luis García, hijo de su primer matrimonio, y como herederos universales a sus hijos Luis García, Gertrudis García, Petrona Josefa de Torres y Francisca Antonia de Torres.
Don Pedro de Torres, vecino de la Ciudad de México y residente en este pueblo de Jalapa, con poder otorgado a favor de don Domingo de Iglesias, vecino del comercio de la Ciudad de México, solicita la cancelación de una escritura, por la cantidad de 184 pesos y 1 tomín, los cuales ha recibido el citado don Domingo, de parte de don Francisco Solís.
María de Escobar, viuda de don Bernardo Fernández de la Calleja, vecina del pueblo de Naolinco, otorga poder general a Pedro de Torres, de esa misma vecindad, para que lo represente en todas sus causas y negocios civiles y criminales que al presente tenga o en adelante tuviera con cualquier persona o comunidades, así demandando como defendiéndolo.
Matías Pérez, vecino del pueblo de Jalapa, dijo que por el mucho amor, voluntad y obligación que le tiene a Manuela Pérez, su hija, mujer legítima de Pedro de Torres, le hizo gracia y donación de una mulata esclava nombrada Lucía, hija de su esclava María, la que se encuentra libre de empeño, hipoteca y enajenación.