Juan Camacho y Juan Martín, vecinos del pueblo de Jalapa, otorgan que venden a Sebastián Barradas y a Agustín Luis, como albaceas y tenedores del Capitán Hipólito de la Peña, su heredero, una casa baja de piedra y barro y su solar de 68 varas de frente y 91 de fondo, situada en la Calle Real que de la Plaza Pública va a la tenería de curtir cueros, linda por una parte con casa y solar de Calixto Ventura López, al frente con dicha calle y casa de José Luis, y por otra parte con solar y casa que fue de Isabel Bautista; cuya casa se encuentra libre de empeño, hipoteca y enajenación, en 480 pesos de oro común, mismos que se dan por recibidos.
Antonio Ladrón de Guevara, vecino de este pueblo, vende a Antonio Camacho, una casa de paredes, cubierta de tejas, con solar de 17 varas de largo, la cual hace frente con la calle que baja a la tenería y con casa y solar de Juan Rodríguez por el sur, al oriente con casa y solar de Agustín Luis, al norte linda con solar de Ángela Francisca del Pino y al poniente con casa y solar de José Robledano, dicho sitio tiene 30 varas de frente y 24 de fondo, al precio de 540 pesos.
Don Hilario de los Santos, Gobernador, don Tomás Hernández, don Pedro Pascual y don Ignacio Feliciano, Alcaldes, Luis Bernardo, Juan Eugenio y Agustín Luis, Regidores, y Alfonso Paulino, Escribano, miembros del cabildo y República, común y naturales del pueblo de Jalapa, otorgan poder general a don Juan Manuel Castañón, vecino de este pueblo, para que los represente en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles, criminales, ordinarios y ejecutivos.
Cipriano de Arriaga, vecino del pueblo de Jalapa, otorga vende a Agustín Luis, de la misma vecindad, un solar de 56 varas ubicado por el callejón que atraviesa frente a la casa de doña María de Thormes y baja a la tenería de este pueblo; por otro lado con casa y solar de Juan Antonio de Esain que tiene 70 varas; y por la otra parte colinda con la Calle Real que va desde la plaza de este pueblo al Camino Real de la Veracruz con 38 varas, y por la parte opuesta linda con casa y solar de Salvador de Iglesias con 37 varas. La venta se hace en 58 pesos de oro común que por su valor le ha entregado.
Sebastián Barradas y Agustín Luis, vecinos del pueblo de Jalapa, albaceas y tenedores del Capitán Hipólito de la Peña, dijeron que el difunto tenía contratado y ajustado con Francisco de Castro, vecino del pueblo de Naolinco, la venta de una casa ubicada en dicho pueblo en 1, 000 pesos, de los cuales le pagó 600 pesos, pero falleció antes de que le acabara de pagar, y en atención ha haberse satisfecho ya los 400 pesos restantes, le otorgan la venta de la casa y solar, que tiene 36 varas de frente y 58 de fondo, linda con solar de María Lagunes y con zanja de agua que va por este pueblo; la venta se hace con todas sus entradas y salidas, usos y costumbres.
Cipriano de Arriaga, vecino del pueblo de Jalapa, hijo natural de Francisco de Arriaga y Francisca de Orduña Castillo, estando enfermo en cama en su entero juicio, otorga su testamento haciendo las mandas acostumbradas. Declara tiene algunas deudas que manda se paguen. Tiene entre sus bienes lo que le deben diferentes personas, dos yuntas, una mula y un caballo. Declara fue casado con Juana Rosa Cortés, quien trajo como dote 12 mulas y él tenía una casa que vendió en 300 pesos y una negra en 318; durante su matrimonio tuvieron una hija de la que no sabe su nombre por haberse ido su mujer a Puebla y no haber querido volver a su lado. Nombra como albacea al Sargento Agustín Luis y como heredera a su hija.
Comparecieron los mercaderes Francisco de Aguirre y José Ignacio de Ugarte, el maestro carpintero Sargento Agustín Luis, el albañil José Crispín, el herrero Antonio de Castro y el labrador Miguel Pérez, vecinos de este pueblo, para aceptar el cargo de valuadores.
Luis Antonio de León, bajo la custodia del Sargento Agustín Luis, vecino de este pueblo, venden a Nicolás de Acosta una esclava de nombre Gertrudis de 32 años, junto con sus 2 hijas, Francisca de 6 años y Tomás de 2 años en la cantidad de 335 pesos, esclavos que el citado Luis Antonio de León heredó de Antonia de Orteria y Villegas, junto con otros dos de nombres, Juan de 12 años, el cual ya vendió y Pascual que es fugitivo, hijos de la primera esclava.
José Antonio de Acosta, vecino de este pueblo y Mayordomo de la Cofradía de las Benditas Ánimas de este pueblo, dijo que dicha cofradía posee una casa con su solar correspondiente en la calle que de la Plaza Publica de él va hacia la tenería con la que linda por su frente por donde tiene 37 ½ varas y de fondo 22 ¾ por donde linda con solar de Juana Hilario, por el costado del oriente con el callejón de la casa de Agustín Luis y al poniente con otro solar y casa de dicha cofradía, propiedad que hubo dicha cofradía de Felipe Rodríguez y que vende a Antonio Ladrón de Guevara, al precio de 400 pesos de censo principal.
Don Felipe de Rivera, vecino del pueblo de Naolinco, nombrado albacea de don Agustín Luis, su difunto suegro, informa que por sus ocupaciones renuncia al citado nombramiento.