Don Antonio Farfán de los Godos, vecino del pueblo de las Vigas y don Domingo Molina, hijo y heredero de doña Cayetana María Lobato, ambos descendientes de don Lázaro Farfán, otorgan poder general a don José María de Estrada, Procurador del Número de la Real Audiencia de esta Nueva España, para que los defienda en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales que tengan con cualquier persona.
Lázaro Farfán y Manuel Farfán, vecinos de la jurisdicción de Jalapa se obligan de pagar al Capitán Pedro Zapata de Ezquerra, Alcalde Mayor de esta provincia. El primero 251 pesos un tomín y el segundo 211 pesos un real, que por hacerles bien y buena obra les ha prestado y pagarán en 10 meses a partir de esta fecha.
Lázaro Farfán, junto con su hijo legítimo Lázaro Farfán y Bernabé Farfán, dueños de las tierras que integran San Miguel de las Vigas, pactan un acuerdo con don Miguel de San Gabriel, Gobernador del pueblo de Tlacolula, Juan y Miguel de la Cruz, Alcaldes, José Pérez, Regidor, a permitir la reedificación del pueblo de Juan Miguel de las Vigas, el no uso del paraje Sedeño para el empleo de recuas, reconocer que el paraje de Tenepanoyan pertenece a sus naturales y mantener la vigilancia en no permitir que cualquier persona siembre o introduzca ganado en el paraje de Tenepanoyan a menos que tenga el permiso del gobernador.