Don Carlos José Garzón, vecino de este pueblo de Jalapa, con poder para testar de don Juan Montañés de la Cueva, vecino que fue de este pueblo, otorgado el 21 de abril de 1756, procede a otorgar testamento. Suplica a sus acreedores le perdonen sus deudas pues no tiene con que pagarles. Declara fue casado con doña Anastasia Javiera Natera, difunta, con quien tuvo 12 hijos. Dicho otorgante se nombra albacea testamentario. Nombra como herederos universales a sus hijos.
Don Alonso de Alba, natural de la ciudad de Medina Sedonia, en los Reinos de Castilla y vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos don Fernando Alonso de Alba y de doña Ana Bernal y Lozano, junto con Ignacia Montañés de la Cueva, su legítima esposa, hija legítima de los difuntos don Juan Montañés de la Cueva y de doña Anastasia Javiera Natera, vecina de este pueblo, se otorgan poder para testar y nombramiento de albaceas, y como herederos designan a María Ignacia, Alonso José, José, Francisco, Josefa, Juana, Manuel, Gertrudis y Juan Felipe, sus hijos legítimos.
Doña Micaela Montañés de la Cueva, natural y vecina de Jalapa, hija legítima de los difuntos don Juan Montañés de la Cueva y de doña Anastasia Javiera Natera, otorga poder para testar a don Manuel Bárcena Bezanilla, a don Marcos Barreda y a don José Antonio Rajadel, el primero de esta vecindad y los últimos de Perote, para que ordenen su testamento donde declara ser viuda del Capitán Tomás Rajadel, con el que procreó a doña María Josefa Rajadel, difunta, y no tuvieron más hijos, nombra como sus albaceas a los referidos, y del remanente que quedare de sus bienes, ordena lo distribuyan en las cosas que les tiene comunicadas a beneficio de su alma y las de su intención.
Don Juan Montañés de la Cueva, Escribano Público del cabildo de la Ciudad de la Nueva Veracruz y doña Anastasia Xaviera de Natera, su legítima esposa, otorgan poder especial a don José Montañés de la Cueva, residente en la Ciudad de México, hijo del matrimonio antes citado, para que en sus nombres, comparezca ante el contador general de reales tributos, donde pida y suplique se les admita a los otorgantes el pago de 500 pesos por año, para pagar un adeudo que contrajo don Juan Montañés de la Cueva con Joaquín Cabeza de Vaca, por la cantidad de 2, 000 pesos de tributos.
Doña Anastasia Javiera de Natera, mujer legítima de don Juan Montañés de la Cueva, Escribano Público y de Cabildo de la Nueva Veracruz, vende a doña Ángela Francisca de Acosta, mujer legítima de Juan José Rincón, vecinos de Jalapa, una negra esclava nombrada Juana María, de 40 años de edad, que hubo de José Hernández, vecino mercader de Huamantla, por escritura que otorgó José Cid, el 13 de enero de 1718, cuya esclava esta libre de empeño, hipoteca y enajenación, sin asegurarla de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta, en 300 pesos de oro común que por ella le ha pagado.
Gregorio Fernández Mantilla, vecino del pueblo de Jalapa, natural de la Ciudad de Burgos en los Reinos de Castilla, hijo legítimo de don Gregorio Fernández Mantilla y de doña Luisa María de Carranza, difunta, dijo que contrajo matrimonio el 19 del corriente con doña Juana de la Soledad Montañés de la Cueva, doncella natural de la Nueva Ciudad de la Veracruz, hija legítima de don Juan Montañés de la Cueva, Escribano Público y de Cabildo y de doña Anastasia Javiera de Natera, su mujer, y cuando se contrató el compromiso le prometieron por dote 1, 285 pesos 5 reales y medio en diferentes alhajas, ropa de vestir, y otras cosas que se mencionan con detalle en esta escritura, los cuales han pasado a su poder de los que resultaron ser en total 3, 285 pesos 5 reales y medio que tiene en su poder.
Doña Ángela Francisca de Acosta, mujer legítima del Alférez Juan José Rincón, vecinos de Jalapa, vende a doña Ángela de Malpica, viuda del Capitán Fernando Bazán de Otero, vecina del pueblo de Perote, una negra esclava nombrada Juana María de 45 años más o menos que hubo de doña Anastasia Javiera de Natera, cuya esclava se encuentra libre de empeño, hipoteca y enajenación, sin asegurarla de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta, en 300 pesos de oro común que por ella le ha dado y pagado.
Juan Montañés de la Cueva, vecino de este pueblo, albacea de Luis Fernández de la Flor y Pareja, dijo que dicho difunto nombró como heredera a su alma, por lo que otorga que instituye y hace fundación de la capellanía, patronos, condiciones, sucesiones y llamamientos siguientes, primero dota a la capellanía de 3, 000 pesos de oro común de principal, con especial hipoteca sobre unas casas en este pueblo, deslindadas en esta escritura, sin más gravamen que el de 100 pesos de censo principal que tienen a favor de la Cofradía de Jesús y Santísimo Sacramento de la parroquia de este pueblo; nombra como primer capellán propietario de dicha capellanía a su hijo el Bachiller Rodrigo Montañés de la Cueva y como interino de ella a su mujer Ana Anastasia Javiera de Natera, con la condición de que el principal dote de esta capellanía no se a de poder convenir ni conmutar en otra obra pía, aunque se ganen bulas de Su Santidad.
Don Gregorio Fernández de Mantilla, notario del Santo Oficio de la Inquisición, de esta provincia y la de Jalacingo, hijo legítimo de don Gregorio Fernández y Mantilla y de doña Luisa María de Carranza, naturales de la Ciudad de Burgos, cabeza de Castilla y su mujer Doña Juana de la Soledad Montañés de la Cueva, hija legítima de don Juan Montañés de la Cueva y de Doña Anastasia Javiera de Natera, vecinos de Jalapa se otorgan poder para testar y nombramiento de albaceas en compañía de don Juan Montañés de la Cueva, así como tutores y tenedores de los bienes y personas de sus 3 hijos legítimos a quienes nombran herederos universales.
Doña Anastasia Javiera de Natera, mujer legítima de don Juan Montañés de la Cueva, vecina de este pueblo, otorga poder especial a don José Montañés de la Cueva, su hijo, residente en la Ciudad de México, y por su ausencia a don Juan Baldovinos, vecino de la citada ciudad, para que en su nombre comparezcan ante el Virrey, en la contaduría de reales y tributos, y en los demás tribunales, donde solicite se declaren libres los bienes, dote y arras de la otorgante, de la deuda de pesos, que su citado marido contrajo con don Joaquín Cabeza de Vaca.