Don Juan Pensado, labrador vecino de Jalapa, dueño del ingenio viejo hace solicitud de testimonio de 3 instrumentos que pertenecen y comprueban el dominio de sus antecesores del mencionado ingenio, a saber: la escritura de partición que hicieron los herederos de Francisco Pérez Romero de 13 de abril de 1666; la segunda de venta de la mitad del ingenio al Capitán Pedro Zapata de Ezquerra de 3 de agosto de 1714; y la última de venta de la otra mitad del ingenio a favor del mismo Capitán de 31 de agosto de 1714.
Doña María Ignacia Ladrón de Guevara, viuda y albacea de don Francisco Gerardo González, vecina de la Villa de Xalapa, otorga que debe al difunto don Miguel Tejeda, vecino que fue de esta jurisdicción, 400 pesos de resto de mayor cantidad que importaron los maíces que suministró a la recua de dicho su marido don Francisco González, por lo que se obliga a pagarlos a don Juan Pensado como albacea del indicado Tejeda y para el seguro pago de la deuda, hipoteca 5 cuartos y asesorías de cal y canto citas en el callejón que llaman de las Bochas.
Doña Anastasia Antonia Rodríguez, natural de la Villa de Xalapa, hija legítima de don Ventura Rodríguez y de doña María García, difuntos, otorga su testamento donde declara haber estado casada con don Juan Manuel Díaz Platas, difunto; de dicho matrimonio procrearon 8 hijos. Entre sus bienes se encuentran la casa de su morada; 3, 000 pesos con causa de réditos que le debe don Juan Pensado; 1,000, pesos en poder de don Manuel de Cervantes; 20 reses; 6 toros; 5 caballos; 4 bestias mulares; 5 bueyes y 3 novillos. Nombra como sus albaceas testamentarias a sus hijos José María y José Mariano y como herederos universales a todos sus hijos.
Don Francisco Javier Fernándezde Ulloa, don José Simón de la Portilla Cabello, don Juan Pensado, don Fernando de Bárcena y don Juan Joaquín de Cendoya y Arizabaleta, hacendados y vecinos de la Villa de Xalapa, otorgan poder especial a don Mariano Pérez de Tagle, Procurador del Número de la Real Audiencia de esta Nueva España, para que en defensa de cada uno de los otorgantes y de sus haciendas, exenciones y privilegios parezca ante los señores jueces, ministros, justicias, juzgados y tribunales de este reino que con derecho deba, donde pida, demande y preténdaseles concedan guardar y conservar los privilegios, exenciones, inhibitorias y demás prerrogativas de gracia y de justicia que están concedidas y les concedan de nuevo.
Don José Mariano Florido, dueño de ganado mayor y labrador, dijo que siendo uno de los testamentarios de su difunta madre política doña Anastasia Antonia Rodríguez, de mancomún con don José María Díaz Platas, han recibido de don Juan Pensado, albacea de don Miguel Tejeda, la cantidad que éste debía por la venta del rancho conocido como Atezca, pero como no hay persona que quiera recibirlos para pagarlos con sus réditos, él otorga que recibe los 2, 019 pesos 2 ½ reales en depósito irregular, mismos que se obliga a entregar a sus hermanos menores para cuando tengan la edad para recibirlos.
Don Antonio Pérez Pensado, natural y vecino de esta Villa, hijo legítimo de don Alberto Pérez Pensado y de doña Justa Sarabia, difuntos, otorga su testamento donde declara que su cuerpo sea amortajado con hábito y cuerda de San Francisco, y enterrado en el Santo Calvario, delante del altar de Nuestra Señora de Guadalupe. Expresa ser de estado casado con doña Inés Castañón; de dicho matrimonio procrearon cinco hijos, todos menores de 25 años. Nombra como albaceas a su esposa y en segundo lugar a su hermano, Juan Pensado, a quienes confiere todo su poder para que entren en sus bienes, los vendan y rematen en almoneda, para pagar las deudas que grava. Que del quinto de sus bienes, salgan los costos de su entierro, se manden decir 12 misas rezadas a partir del día del entierro y se paguen otras limosnas, y si algo quedase se reparta por partes iguales entre su esposa y sus tres hijas mujeres. Del remanente que sobrase de todo, nombra como herederos universales, por partes iguales, a sus 5 hijos.
Doña Rosalía y doña Bernarda de Uriza, viudas, la primera de don Santiago Viveros y la segunda de don Mariano de Escobar, vecinas del pueblo de Naolinco de esta jurisdicción, venden a don Juan del Castillo, de esta vecindad, como herederas que son del difunto Capitán don Manuel de Acosta, 6 313 varas de tierra a lo largo, nombradas la Mesa de las Zapateñas citas en esta jurisdicción, cuya tierra es montuosa, rodeada de cantiles, aguas corrientes en la profundidad, con solo dos entradas, la una por el poniente, lindando por esta parte con tierras de los Ojuelos pertenecientes a don Mariano de Campo, en donde hay una cruz que sirve de lindero; la otra entrada esta por el rumbo del oriente, linda con tierras de don Francisco Torres, uno de los herederos; por el norte linda con tierras de Anastacio Cruz; y por el sur con las que fueron del difunto don Miguel Robles Tejeda y quedaron por muerte de este en poder de su albacea, don Juan Pensado. Cuyas tierras venden en cantidad de 525 pesos.
Doña Josefa y doña Mariana Díaz Mier, doncellas, hijas y herederas del difunto don Domingo Díaz Mier; don Pedro Miguel Martínez, curador de don José María Durán, menor que representa a su abuela difunta, doña Juana Urbina Díaz Mier, hermana de las antecedentes; y don Juan Cardeña, defensor de don José Ignacio Díaz Mier, que representa a su difunto padre don Pedro Díaz Mier, vecinos todos de la Villa de Jalapa; otorgan que venden a don Baltazar Ruiz Fernández y a don José Antonio de la Madrid y Lobiano la hacienda El Lencero, con su trapiche, venta, casas, tierras, cañas, aguas. Ganado y aperos que contiene y merced de molino e ingenio, ubicada en esta jurisdicción en el camino que va a la Veracruz, a dos leguas de esta villa, que linda al sur con tierras del mayorazgo de la Higuera, que hoy posee don Ignacio Leonel Gómez de Cervantes de la Higuera Urrutia y Vergara, al oriente con tierras de don Fernando de Bárcena y de Juan Pensado,al norte con las del Castillo, propias de don Roque Jacinto Florido, al oriente con las de don Juan de Bárcena. La venta la hace en 30, 000 mil pesos.
Don Francisco Javier Fernández de Ulloa, don José Simón de la Portilla Cabello, don Juan Pensado y don Fernando de Bárcena hacendados y vecinos de la Villa de Xalapa, otorgan poder especial a don Juan Joaquín de Cendoya y Arizabaleta, hacendado también y de esta misma vecindad, para que en defensa de cada uno de ellos y de sus haciendas, exenciones y privilegios, parezca ante los señores jueces, justicias, ministros, juzgados y tribunales de este reino que con derecho deba, donde pida y pretenda concedan, guarden y conserven los privilegios, exenciones, inhibitorias y demás prerrogativas de gracia y de justicia que estén concedidas y se les concedan de nuevo.
Don Pedro Antonio Rodríguez, vecino de esta Villa, como albacea de don Vicente Fernández de Baldimo, ha recibido de don Juan Pensado, de esta misma vecindad, 100 pesos que dicho don Vicente Fernández le había prestado en calidad de depósito irregular con causa de réditos, por lo que se cancela dicha deuda.