Ante don Diego Antonio Madrazo Escalera, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Joshpe [José] Montero, mayordomo y administrador que es de la viuda de Juan de la Mata, vecino que fue del pueblo de Cosamaloapan, y arrendatario de la hacienda de vacas nombrada San Agustín Jujuicapan, que es del mayorazgo de don Diego Guerrero, vecino de la ciudad de México, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta 1,300 reses, toros, de dicha hacienda, para pasar a los ejidos de la ciudad de la Puebla, México y otras partes para su venta.\n
Don José Montero, vecino y del comercio de la Nueva Veracruz, residente en esta Villa, otorga poder general a don Joaquín José Micon, vecino y del comercio de la misma ciudad, para que a nombre de él demande, perciba y cobre judicial y extrajudicialmente de cualquier persona y de quien más halla lugar las cantidades de dinero que le adeuden a la fecha y debiesen en adelante; así para que lo defienda en todos sus pleitos, causas y negocios civiles o criminales.
Manuel Antonio de Acosta, vecino del pueblo de Naolinco, hijo legítimo y heredero de los difuntos Hilario de Acosta y doña Francisca del Moral, junto con José Eugenio de Meza, marido de María de la Encarnación de Acosta, y José Montero, marido de Josefa Lacia de Acosta, vecinos del pueblo de Naolinco, venden a don Agustín García Campomanes, vecino de dicho pueblo, un solar de 31 varas de frente y 30 varas de fondo, linda al oriente con solar del comprador, al poniente con solar de Benito de Villanueva, al norte con casa y solar de José Grajales y al sur con casa y fonda de Juan Barradas, en la cantidad de 70 pesos.
Don Manuel Eugenio de Acosta, vecino del pueblo de Naolinco, curador del menor Manuel Montero, hijo de los difuntos don José Montero y Luisa Hilaria, otorga que pone a dicho menor por aprendiz de oficio de Tejero y Ladrillero, con don Miguel Viveros, Maestro de dicho oficio en este pueblo, por el tiempo de 3 años.
Sebastián Montero, Juan Montero, hermanos legítimos, vecinos del pueblo de Naolinco, herederos de José Montero y de Isabel Domínguez, venden a Juan Vanegas, vecino del pueblo de Jalapa, un solar que mide 100 varas de frente y de fondo, linda con casa y solar de Feliciana del Barrio, por el otro con la entrada de Temazcalapa y por último con la barranca. Dicho solar se encuentra libre de empeño, enajenación y gravamen, en 30 pesos de oro común.