Don Alonso González, vecino del pueblo de Jalapa, solicitó a Juan Romero de Acosta, vecino de este pueblo, le comprara su recua, por lo que recibió de manos de don Miguel Ponce, la cantidad de 265 pesos, mismos que se da por entregados y otorga recibo de dicha venta a favor del citado Juan.
Juan Romero de Acosta, de oficio locero y vecino del pueblo de Jalapa, vende a doña Gertrudis [de] Jiménez, viuda de don Andrés Gutiérrez Calzadilla, un solar de 33 varas de frente y 27 varas de fondo, en donde labró una casita de paredes y cubierta de tejas, linda al frente con la calle que baja al molino y al fondo con solar que fue de Teodoro Mojica, por la cantidad de 297 pesos.
José Antonio del Castillo, vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo y heredero de los difuntos Josefa Terrazas y Antonio del Castillo, informa que su difunta madre vendió a Inés Díaz de la Cueva, viuda de Francisco Viveros y vecina de este pueblo, un pedazo de solar de 20 varas de frente y 46 varas de fondo, el cual linda al sur con el callejón de Terrazas y solar de Juan Romero de Acosta, alías Terrazas, al poniente con solar de José Joaquín Viveros, al norte con solar que fue de su madre y ahora es de Francisco el hortelano y al oriente con solar de los herederos de su hermano Eusebio del Castillo, al precio de 20 pesos, dicha venta se hizo sin las escrituras correspondientes, por lo José, como heredero de dicha Josefa, hace entrega de ellas a la compradora.
Doña Manuela Galindo, viuda de don Juan Romero de Acosta, alias Terrazas, vecina de esta Villa de Xalapa, otorga que se obliga a pagar a don Mateo Badillo, de esta misma vecindad, la cantidad de 100 pesos en reales que le ha prestado y que cubrirá en el periodo de 2 años.
Manuela Galindo, vecina de este pueblo de Jalapa, dijo que habiendo fallecido su marido Juan Romero de Acosta, alias Terrazas, dejo 5 hijos mayores y no mas bienes que una casa y solar en este pueblo, el cual ha dividido entre los cinco hijos en partes iguales de 25 varas cada uno, cuya partición se hizo a satisfacción de todos los herederos, lo cual declara para que sirva de título a su hija Gertrudis Romero de Acosta, mujer legitima de José Cabañas.
Inés Zurita y Antonio del Castillo, vecinos de Jalapa, viuda la primera y el segundo hijo de Eusebio del Castillo, difunto, venden a Josefa Campos, mujer legítima de Alan Camarillo, de la misma vecindad, un solar de 20 varas de frente, linda al sur con la calle que del molino de Cagigas va para la Alameda y casa de los herederos de Juan Romero de Acosta, al oriente con parte del solar vendido a Diego Serrano, al norte con solar que fue de Josefa Terrazas, madre del difunto, y al poniente con otra parte de solar que vendieron a Pedro del Moral. La venta la hacen en 50 pesos.
El Sargento Juan Romero de Acosta, \"alías\" Terrazas, vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Antonio de Acosta Clemente y María de Salazar Romero, otorga su testamento donde declara deber a algunas personas, manda se les paguen; tiene como bienes la casa de su morada con una troje, 3 yuntas de bueyes, 3 caballos mansos, 4 yeguas, 2 mulas de carga, entre otros bienes. Declara ser casado con Mariana Terrazas, quien no trajo dote alguna. Deja como albacea testamentaria a su mujer y como herederos a sus hijos.
Doña Gertrudis Margarita Velázquez Zavala, viuda de don José Antonio de Santa Ana Cagigas, junto con sus hijos y herederos de dicho difunto, venden al Doctor José Suárez, Cura de esta Doctrina de Jalapa, un molino de pan moler y casas que lindan al oriente con la calle que va a dicho molino y solares de María Soltero y Juan Romero de Acosta, alias Terrazas, al sur con dicho molino, presa del agua, río de Santiago y tierras de don Juan Ricardo, al poniente con solar que fue de Simón Blanco Navarrete y al norte con solar de Patricio José de Santamaría y Luisa Terrazas, al precio de 3, 200 pesos.
Mateo José Viveros, vecino del pueblo de Jalapa, con testamento hecho el 1 de octubre de 1749, declara que por vía de codicilio, sustituye el nombramiento de albacea que otorgó a su hermano Modesto Antonio Viveros, nombrando en ese cargo a Juan Romero de Acosta y a su mujer Josefa Lagunes.
Miguel Romero de Acosta, vecino de este pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Juan Romero de Acosta y de Maríana Terrazas, realiza testamento, en el cual nombra como albacea a Juana de Meléndez, su esposa, en compañía de Juan Romero de Acosta, hermano del poderdante, y como herederos nombra a María Manuela, casada con Manuel José de Acosta, Antonia Romualda y Margarita de Jesús, sus hijas legítimas.