Esteban de Palacios, piloto de la navegación de las Indias, en nombre de Isabel Romera, vecina de Ayamonte, reinos de Castilla, vende a Juan Díaz Matamoros, vecino de Jalapa, un esclavo mulato llamado Antonio, en 200 ducados de Castilla.
Isabel Romero, vecina de la Villa de Ayamonte, dio carta poder a Esteban de Palacios para que pueda vender en su nombre, un esclavo mulato llamado Antonio, en el precio que concertare.
Francisco de Acosta, mercader de negros, vende a Juan de Alfaro, vecino de la provincia de Jalapa, un negro llamado Antonio y una negra nombrada Lucía, de 26 años de edad, poco más o menos, bozales, recién venidos, por el precio de 440 pesos de oro común el negro, y la negra en 400 pesos.
Diego Hernández, clérigo, viandante, vende al Hospital de Nuestra Señora de la O del pueblo de Jalapa, dos esclavos negros llamados Antonio y Domingo, bozales, de nación Angico, de 20 años de edad, poco más o menos, por el precio de 350 pesos de oro común cada uno.
Diego de Salazar, dueño de la Venta de Lencero, se obligó a pagar al capitán Salvador de Acosta 340 pesos de oro común que restan del valor de un esclavo negro llamado Antonio, seis meses después de la fecha de esta escritura.
Don Nicolás Ventura de Acosta, hijo legítimo y heredero de don Ventura de Acosta, y debido a las muchas deudas que dejó su padre, otorga que vende a don Fernando Álvarez, vecino del pueblo de Xicochimalco, tres esclavos negros nombrados Antonio de 20 años, Mariana de 16 a 18 años, y a José de 4 años, los tres hijos de una esclava negra de dicho su padre nombrada Dominga. Los vende por precio de 450 pesos.
Agustina de Acosta, parda libre, natural y vecina de Jalapa, hija legítima de Antonio de Acosta Clemente y de María de Salazar Romero, mujer legítima de Juan Manuel de León, otorga su testamento donde declara que al contraer matrimonio no trajeron caudal alguno y ella tenía como hija natural a María de la Candelaria; la casa que habitan no es de ella sino de su hija; declara tener 3 esclavos negros nombrados María de Guadalupe, que está en servicio con su hija, Antonio y Juan Jerónimo que están con ella pero pertenecen a su hija. Tiene una casa que compró con Sebastián de Sandi, fundada en el solar que fue de don Diego del Moral, cacique y principal de los naturales de este pueblo, ubicada en la calle que va a la Ermita de Santiago y después compró el solar del que nunca se le dio escritura. Nombra por heredera universal a su hija, y como albaceas a la misma y a Juan Manuel de León
Inés López, hija legítima y heredera del Alférez Don Luis López, vecina de Jalapa, dio su poder cumplido al Capitán Don Juan de Miera, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, para que en su nombre venda de contado un esclavo negro nombrado Antonio, de casta Luango, que hubo por herencia de su difunto padre, por el más alto precio que hallare.
Francisco de Tabernilla Escajadillo, cargador de la flota a cargo de Rodrigo de Torresy Morales y residente en este pueblo, vende a Juan Ricardo de Guzmán, un esclavo negro de nombre Antonio, de mediana estatura, rehecho, de 22 años de edad, libre de censo, sin asegurarlo de vicio ni enfermedad, al precio de 300 pesos.
Don Hipólito del Castillo de Altra, vecino de esta villa y dueño de hacienda del beneficio de hacer azúcar en su jurisdicción, dijo que por escritura hecha en esta villa el 22 de agosto de 1697, compró al Regidor don Gaspar de Carvajal [Gaspar Ramírez de Carvajal Benavente], vecino de esta villa, un negro esclavo nombrado Antonio, casta Angola de treinta años de edad, por precio de 100 pesos de oro común, y respecto a no haberle salido a gusto dicho esclavo, trató con don Gaspar de Carvajal devolvérselo y que el susodicho le entregase los 100 pesos que por él había pagado, lo cual convinieron y otorgan por la presente retrocesión de dicho esclavo y los 100 pesos.
NICOLÁS LÓPEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICO