Pedro [Rafael] del Moral y Felipe del Moral, albacea el primero y ambos sobrinos y herederos de doña María del Moral, junto con Gregorio Moral, hijo único y heredero de la Morena Mariana, todos vecinos de Jalapa, venden a don Mauricio José Serrano, de esta vecindad, una casa que quedó entre los bienes de la citada María del Moral; la cual linda al norte con la calle de San Francisco de Paula y casa de don Lino Caraza Jiménez, al oriente con casa y solar de doña María de Thormes, al sur con casa que fue de María Vázquez, y al poniente con casa de Miguel Jerónimo González de Velasco. La venden en 900 pesos, 500 pesos de contado y 400 quedan cargados sobre la casa a favor de la cofradía de Nuestra Señora del Carmen, el convento de San Francisco, la cofradía del Señor San José y 100 pesos que deben a Sebastián de los Reyes.
Don Justo José Franco, vecino de la Nueva Veracruz, Cabo de Escuadra de la Compañía de Dragones del Capitán Francisco Rodríguez, otorga poder especial a don Sebastián de los Reyes, Escribano Real y vecino de la Nueva Veracruz, para que comparezca en el juicio de inventarios de los bienes que dejó su padre.
Sebastián de Acosta, vecino del pueblo de Jalapa, dijo que el 20 de febrero de este año, otorgó poder juntamente con el Bachiller Miguel Pérez de Medina, Cura difunto, a Bernabé Pérez, vecino del pueblo de Teziutlán, para que le pudiese consentir en la adjudicación que se hiciera de la hacienda de ganado mayor que quedó por muerte de Elena Rodríguez, su suegra, con el consentimiento de los interesados y dado que es necesario otorgar otro poder por la muerte del Bachiller Miguel Pérez, lo otorga al Bachiller Miguel Pantaleón Díaz de Acosta, su hijo Presbítero Domiciliario, asimismo lo nombra como tercer contador, para que en su nombre administre los bienes que quedaron por muerte de Sebastiana de los Reyes, su legítima mujer y madre de todos sus hijos.