Juan Blanco, vecino de Orizaba, otorga poder a Luis Muñoz Bravo, vecino de esta provincia, para que pueda cobrar de Pedro Gallego y Francisco Hernández Franco, vecinos de la ciudad de la Veracruz, 50 pesos de oro común, los cuales son de resto de escritura de mayor cantidad.\n
Juan Sánchez Beltrán, vecino de Orizaba, otorga poder a Juan Blanco, para que pueda cobrar de Pedro Gallego y Francisco Hernández Franco, vecino de la ciudad de la Veracruz, 350 pesos de oro común que los susodichos le deben por una escritura de obligación.\n\n\n
Gonzalo Blanco, arriero, estante en el pueblo de Orizaba, dijo que por cuanto Luis Muñoz Bravo, Escribano de esta provincia, tenía preso en cárcel pública de este pueblo a Baltazar Blanco, su hermano, por 80 pesos que le tomó de vino de una pipa que le entregó Francisco Hernández Franco, propiedad del dicho Luis Muñoz Bravo, y por hacer buena obra al dicho su hermano le dio 30 pesos de oro común, quedando líquidos 50 pesos que se obliga por la presente a pagar, sin que contra el dicho Baltazar se haga diligencia alguna, cantidad que pagará en el término de cuatro meses.
María López, de color morena, vecina de esta provincia, dio su poder cumplido a Francisco Hernández Franco para que pueda vender una esclava negra nombrada Ana López, y de lo procedido se cobre lo que hubiere gastado en los funerales de su ama Ana López.
Miguel de Aviñón, vecino de esta provincia de Jalapa, se obligó a pagar a Juan de Serdán o a Francisco Hernández Franco, vecinos de la nueva ciudad de la Veracruz, 2 800 pesos de oro común, precio de siete piezas de negros esclavos, bozales, para fines de marzo de 1610.
Baltazar Vázquez de Herrera, vecino de esta provincia, dio su poder cumplido a Francisco Hernández Franco, vecino de la nueva ciudad de la Veracruz, para que lo represente en todos sus pleitos civiles y criminales y para que pueda recibir y cobrar cualesquier pesos de oro de minas y común, joyas, esclavos, mercaderías, derechos y acciones que le debieren.
María López, de color morena, libre, residente en Jalapa, vende a Francisco Hernández Franco, vecino de la nueva ciudad de la Veracruz, una esclava negra llamada María, de nación Angola, de 25 años de edad, poco más o menos, por el precio de 325 pesos de oro común.
Alonso García de la Torre, vecino de la provincia de Jalapa, se obliga de pagar a Francisco Hernández Franco, vecino de Veracruz, 380 pesos de oro común, precio de un esclavo negro llamado Antón Congo.
Juan de Tejada y su esposa, Isabel de la Rosa, vecinos de Jalapa, ratificaron la venta de dos esclavos negros que Francisco Hernández Franco, vecino de la ciudad de Veracruz, hizo en sus nombres a Ana de Aguirre, vecina de dicha ciudad, por la cantidad de 850 pesos de oro común.
Francisco Hernández Franco, vecino de la ciudad de la Veracruz, dio su poder cumplido a Francisco Sánchez, boticario, vecino de la dicha ciudad, para que en su nombre compre a Baltazar de Balza, vecino de la Veracruz, las carretas que tiene con todos sus bueyes y aperos, y al precio que concertare.