Doña Antonia de Gálvez, viuda vecina del pueblo de Jalapa, dijo que como heredera de doña Aldonsa Antonia de Neira Claver, tiene un solar que obtuvo por concurso con sus hermanas vecinas de la ciudad de México, en donde Juan Bernardino Rangel construyó una casa, y para evitar pleitos sobre él, por la presente le vende dicho solar con 10 varas de frente, linda con casas de don José Ramos, al sur con solar de la vendedora y al norte con el del comprador. La venta se hace en 12 pesos de oro común.
Juan Bernardino Rangel, viudo de María de Armenta, vecino de este pueblo de Jalapa, hijo natural de María González, difunta, otorga su testamento; designa como albacea testamentario a don José Antonio de Acosta y por su ausencia a María de Armenta, y como herederos universales a José y Manuel, hijos de María de Armenta, la cual crió el citado Juan Bernardino Rangel.
Alonso Díaz de la Cueva, vecino del pueblo de Jalapa, vende a Juan Bernardino Rangel, de la misma vecindad, un pedazo de solar que mide 30 varas en cuadro, colinda con otro pedazo de solar de Aldonza de Gálvez, con callejón que cae a las casas de las tiradas, con calle que va al molino Lucas Martín, y con solar de Juan Bernardino Rangel. El solar se encuentra libre de censo, empeño e hipoteca, se vende con todas sus entradas, salidas, usos y costumbres, en 15 pesos de oro común.
Don Pedro de Parraga Robledano, vecino del pueblo de Jalapa, como Mayordomo de la Cofradía de las Benditas Ánimas, vende a don Mariano de Acosta, de esta vecindad, una casa de paredes de cal, canto y en partes de piedra, techada de maderas y tejas, misma que heredó la mencionada cofradía de Juan Bernardino Rangel y María de Armenta, ubicada en este pueblo, con su sitio de 26 varas de frente, linda al oriente con un callejón y casas de su propiedad, al norte con casa de José de Ochoa, al sur con casas de José Manuel de Acosta y al poniente con la Calle del Ganado y casas de Juan Montero. La vende en 607 pesos reconociéndolos a censo redimible.
Don Ignacio de Guevara, vecino del pueblo de Jalapa, albacea de su difunto hermano don Pedro de Guevara, transfiere una casa, a doña María Manuela de Acosta, viuda de don Manuel José de Acosta, vecina del mismo pueblo, la cual linda al poniente con la Calle del Ganado, al sur con casa y solar de la compradora, al oriente con el callejón de la Sierpe y casas de los herederos de don Diego Cardeña, y al norte con solar que poseen los herederos de don Juan Bernardino Rangel, con la condición de que reconozca un censo redimible, nombrando como fiador a su hijo don Luis Antonio Ortiz de Zárate, a favor del Rector y Mayordomo de la Cofradía de las Benditas Ánimas de la Parroquia de este pueblo, obligándose a pagar el rédito de 607 pesos que a razón del 5% importa 32 pesos, 3 cuartillas de reales, la mitad de ellos cada 6 meses.
Don Mariano de Acosta, dueño de recua y vecino del pueblo de Jalapa, informa que el difunto Juan Bernardino Rangel, donó a favor de la Cofradía de las Benditas Ánimas, una casa que linda al poniente con la Calle del Ganado y casa de don Diego Cardeña, al oriente en un callejón, al sur con casa y solar que pertenece a los herederos de don Manuel José de Acosta, y al norte con solar que poseen los herederos de Juan Rangel; y ahora el Mayordomo de dicha Cofradía, don Antonio del Camino y Velasco, vende dicha casa a don Pedro de Guevara, dueño de Recua y vecino de este pueblo, el cual acepta y se obliga a pagar a la Cofradía de las Ánimas y en su nombre al mayordomo, el rédito de los 607 pesos a razón de 5%, que importa 32 pesos, 3 cuartillas, la mitad de ellos cada 6 meses, ofreciendo como su fiador a don Ignacio de Guevara, dueño de recua y vecino de este pueblo.
Juan Bernardino Rangel, pardo libre y vecino de este pueblo, realiza testamento donde declara tener un hijo natural el cual le ha sido ingrato y no lo ha obedecido llamado Pascual de los Reyes, nombra como albaceas a su legítima mujer María de Armenta, junto con don José Antonio de Acosta, vecino de este pueblo, y como heredera universal a su citada esposa.
Juan Bernardino Rangel, pardo libre, hijo natural de María González, difunta, casado con María de Armenta, hija natural de padres ya difuntos, se nombran albaceas testamentarios el uno del otro, en compañía de Juan José Rangel y de Pascual de los Reyes, no dejando herederos universales.
Doña María Manuela de Acosta, viuda de don Manuel José de Acosta, vecina de este pueblo de Jalapa, dijo que tiene una casa situada con un censo de 607 pesos a favor de la Cofradía de las Benditas Ánimas de esta parroquia, la cual cede, renuncia y transfiere al Bachiller Antonio Mateo Ortiz de Zárate, Clérigo Presbítero Domiciliario, con la condición de que reconozca dicho censo. La casa hace frente al poniente con la Calle del Ganado por donde tiene 26 varas y tres cuartas varas, al sur con casa y solar de la otorgante, al oriente con el callejón que llaman de la Sierpe y del otro lado casas de don Diego Cardeña, y al norte con solar que fue de Juan Bernardino Rangel
Juan Bernardino Rangel, dueño de recua, vecino de este pueblo de Jalapa, viudo de María de Armenta, hijo natural de María González, heredero de su difunta mujer, realiza testamento, en el cual nombra por albacea y herederos a don José Antonio de Acosta y María de Armenta, la cual fue criada por el otorgante y su difunta esposa, también tiene un hijo natural al que le ha entregado 2 mulas y 25 pesos en reales.