Juan e Inés de Lezama, hermanos, la última viuda de Domingo Navarrete, vecinos de Jalapa, otorgan poder a su hermano José Antonio de Lezama, residente en la Ciudad de la Puebla, para que en su representación haga el cobro de herencia y pleito que sobre ella se ha seguido en distintos tribunales superiores e inferiores, asimismo haga cualquier concierto y espera de tiempo que sobre dicho pleito se le ofrezca.
Doña Magdalena de la Mota, viuda, vecina del pueblo de Santa María Magdalena Xicochimalco, natural de San Juan de los Llanos, hija legítima de Juan de la Mota y de Nicolasa Ruiz, otorga su testamento donde declara lo siguiente: a la muerte de su padre, antes de hacer inventario, su hermano vendió algunos bienes de los que no dio cuenta, asimismo impuso censo sobre una hacienda sin su consentimiento. Declara fue casada con Juan de Lezama, con quien no llevó dote alguna. Tienen como bienes 20 mulas; 18 aparejadas y 2 de silla. Tiene lo que le corresponde de la hacienda por la parte paterna y materna. Ha tenido noticias de otros bienes que le corresponden y posee su hermano. Instituye y nombra como albacea y herederos a sus hijos Juan de Lezama, José Antonio de Lezama e Inés de Lezama, sus hijos.
Doña Inés de Lezama, viuda de don Domingo Navarrete, vecina de este pueblo de Jalapa, vende a Francisco Muñiz de Cámara, vecino de este pueblo, una casa de paredes y teja, ubicada en este pueblo, en la calle que sube de la plaza hacia las casas del Rey, mide 20 varas de frente y 62 de fondo, así como un solar que mide 9 varas de frente y 33 de fondo, por donde linda con los herederos de don Diego Domínguez, por el norte con casas y solar de don Juan José de Arpide y Juana Luis, viuda, y al sur con casas y solar del Capitán Manuel de Olmedo, en la cantidad de 1, 306 pesos.
Inés de Lezama, vecina de este pueblo, viuda, albacea y tenedora de Domingo Navarrete, dijo que su difunto marido compró de Domingo García una casa y solar, situada en este pueblo, en cierta cantidad que habría de pagar en plazos, los cuales no pudo pagar dicha otorgante, por lo que a través de la presente dicha Inés señala que ha convenido con el citado vendedor en cancelar las escrituras de compra, devolviéndole para ello la propiedad mencionada.
Doña Inés de Lezama, viuda de don Domingo de Navarrete y vecina de este pueblo de Jalapa, otorga poder general a don Francisco de Aguirre, vecino de este pueblo de Jalapa, para que en su nombre reciba y cobre de cualquier persona que le deba, cualquier cantidad de pesos, géneros y efectos de cualquier tipo.\r\n
Doña Inés de Lezama, viuda de don Domingo Navarrete y vecina de este pueblo, vende a don Gregorio Fernández Mantilla, una negra de 40 años nombrada Juana Paula, criolla del ingenio de Pacho, al precio de 160 pesos.
Inés de Lezama, vecina de este pueblo, viuda, albacea y tenedora de los bienes de Domingo Navarrete, vende a Mauricio Gil de Araujo, una esclava negra, nombrada Juana Macabeo, de 43 años, libre de empeño, sin asegurarla de vicio, defecto ni enfermedad, al precio de 250 pesos.
Don José Joaquín Cortes de la Higuera, Administrador del Mayorazgo y demás tierras y bienes de doña Josefa Petronila de la Higuera Matamoros, viuda del Capitán don Fernando Niño de Córdoba de la Higuera, vecina de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles, en virtud del poder que la señora Petronila le otorgó al citado José Joaquín, renta a Inés de Lezama, viuda de don Domingo Navarrete, vecina de esta jurisdicción de Jalapa, unas tierras que van desde el cerro de los Mabobos hasta el rincón de Los Chininos, de largo y ancho hasta la cerca de piedras, donde son tierras del ingenio nombrado La Santísima Trinidad, propiedad de doña Josefa Petronila, mismas que anteriormente rentó don Domingo Navarrete y que ahora, su viuda se compromete a arrendar por el tiempo de 5 años, pagando en cada año 28 fanegas de maíz.
José Joaquín Cortés de la Higuera, Administrador del Mayorazgo y otras tierras de doña Josefa Petronila de la Higuera Matamoros, viuda del Capitán Fernando Niño de Córdoba de la Higuera, vecina de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles; en uso del poder otorgado por la señora Josefa Petronila, renta a doña Inés de Lezama, viuda de don Domingo Navarrete, vecina de esta jurisdicción de Jalapa, el paraje nombrado de Los Chininos hasta el cerro de los Mabobos, desde la cerca del rancho de doña Inés hasta el arroyo, durante el tiempo de 9 años por el precio de 28 fanegas de maíz o 28 pesos en reales.
Doña Inés de Lezama, viuda de don Domingo Navarrete, vecina de este pueblo de Jalapa, con poder de su difunto esposo para testar, procede a hacer la descripción del mismo; nombra herederos universales a sus hijos Juan José Navarrete y Miguel Ángel Navarrete.