Doña María Ortiz, mujer de don Pedro Domínguez Ballesteros; doña Juana Ortiz, viuda de don Antonio López; doña Teresa Ortiz, doncella; doña Petra García de Salas, mujer de don Alejandro Vicente de Rivas; doña María García de Salas y doña Juana García de Salas doncellas, en representación de su difunta madre doña Atanasia Ortiz, y apoderadas de su hermano don Juan García de Salas; doña Petrona Ortiz mujer de don Pedro de Senande y don José Ortiz; todos herederos de doña María Magdalena Gorrón de Contreras y Tejeda, su madre y abuela; otorgan que adjudican a la dicha doña Teresa Ortiz, la casa y sitio que fuera de su madre y que de derecho y hecho le pertenece, bajo los términos y linderos de sus títulos en precio y cantidad de 2, 000 pesos en que fue apreciada y le hacen gracia y donación irrevocable.
Juan Ortiz, vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Luis de Ortiz y de Inés García, difuntos, dijo que por la gravedad de su enfermedad no le da tiempo de otorgar su testamento y lo que conviene al descargo de su conciencia por lo que ha comunicado a Luis Fernández de Ulloa, a María Magdalena Gorrón de Contreras y Tejeda, su mujer, y a José Antonio de Acosta, su primo, para que en su nombre otorguen su testamento, a quienes da su poder, para que por si y en su nombre lo ordenen como se los tiene comunicado.
Juan Ortiz y María Magdalena Gorrón de Contreras y Tejeda, marido y mujer legítimos, vecinos del pueblo de Jalapa, venden a Inés de la Rosa Montero, una casa y solar ubicada en la calle que sale del mesón y Plaza Pública que va a los ingenios, colinda con casa de Juana Rodríguez, con casa de Rafael López y por los corrales que caen al norte con solar y casa de Jerónimo Acosta. La venta se hace con todas sus entradas y salidas, usos y costumbres, en 313 pesos de oro común que se da por entregado.
Doña Teresa Ortiz, doncella mayor de 25 años, hija legítima de don Juan Ortiz y doña María Magdalena Gorrón de Contreras y Tejeda, difuntos, vecina del pueblo de Jalapa, otorga su testamento donde nombra como sus albaceas testamentarios a don Miguel de Torquemada, vecino y del comercio de este pueblo, y a doña María López, sobrina de la otorgante. Declara que entre sus bienes están dos casas, una de ellas otorga a su sobrina doña María López, mujer de don José García, y a su sobrino y ahijado Antonio García. Y en premio a su trabajo lega y dona a su albacea, don Miguel de Torquemada, una casa chica de 18 varas de frente.
El Capitán don Pedro Zamorano y su mujer doña María Magdalena Gorrón de Contreras y Tejeda, vecinos del pueblo de Jalapa, otorgan poder especial a don Gaspar de Ávila, vecino de la Villa de Córdoba, para que venda 2 esclavos de nombre Miguel Bartolomé y Cosme Damián, de 23 y 17 años, mulatos blancos, en el precio que mejor le parezca.
Don Laureano Fernández de Ulloa y doña María Magdalena Gorrón de Contreras y Tejeda , mujer del Capitán Pedro Zamorano; el primero dijo que su difunta madre Juana de Ochoa, dejó por bienes unas casas con su sitio, las cuales se había adjudicado por muerte de su segundo marido a Luis Fernández de Ulloa, propiedad que señala tener vendida hace más de 20 años a José Antonio de Acosta, en 1, 300 pesos y de la que no le habían entregado escritura, por lo que ésta vale como tal.
El Alférez, Laureano Fernández de Ulloa y María Magdalena Gorrón de Contreras y Tejeda , como herederos de los bienes de Juana de Ochoa, solicitan autorización para realizar escritura de la partición de bienes que realizaron.
Don Pedro Zamorano, vecino de este pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Juan Zamorano y doña Ana Muñoz, naturales de la Villa de Chiclana, casado con doña María Magdalena Gorrón de Contreras y Tejeda a quien otorga poder para testar, de albacea testamentaria y heredera en compañía de su citado padre.
Don Pedro Zamorano y doña María Magdalena Gorrón de Contreras y Tejeda, marido y mujer, vecinos de este pueblo de Jalapa, realizan inventario de sus bienes, indicando que se dan por entregados, los citados bienes al fallecer alguno de los dos.
Doña María Magdalena Gorrón de Contreras y Tejeda, hija legítima de los difuntos don Juan Gorrón de Contreras y doña Juana Ochoa de Tejeda, natural y vecina del pueblo de Jalapa, casada en primeras nupcias con Juan Ortiz, y en segundas con Pedro Zamorano, realiza su testamento, en el cual nombra como albacea a Teresa de la Cruz Ortiz, su legítima hija, junto con don Laureano Teixa de Senande, y como herederos designa a doña María Javiera, doña Juana, doña Teresa y don José, sus hijos legítimos del primer y segundo matrimonio.