Juan Bravo de Alarcón, natural del pueblo de Guagoapa, hijo legítimo de Juan Bravo y de Polonia de Torres, vecino y labrador en esta jurisdicción, otorga poder para testar y asimismo nombra albaceas al Capitán Bartolomé de Castro y a Antonio Barradas. Declara fue casado con María de Guevara Antúnez, quien al tiempo de casarse no trajo dote, ahora está casado con Antonia de Arce Tovar y Gálvez, quien tampoco trajo dote. Tiene entre sus bienes alrededor de 700 reses, un rancho con 7 caballerías de tierra y otras 12 que tiene compradas a censo, 40 caballos, 30 yeguas de vientre. Tiene pendientes algunas deudas. Nombra como herederos universales a sus 3 hijos.
Juan Bravo de Alarcón, natural del pueblo de Guagoapa, hijo legítimo de Juan Bravo y de Polonia de Torres, vecino y labrador en esta jurisdicción, otorga poder para testar a su hermano Antonio Barradas y al Capitán Bartolomé de Castro, vecinos del pueblo de Jalapa. Declara fue casado con María de Guevara Antúnez, quien al tiempo de casarse no trajo dote; al presente está casado con Antonia Arce Tovar y Gálvez, quien tampoco trajo dote. Tiene entre sus bienes un rancho con 7 caballerías de tierra y otras 12 que tiene compradas a censo; 700 reses, 40 caballos, 30 yeguas, entre otros bienes menores. Declara tener algunas deudas, pide se ajusten. Nombra como tenedor, curador de sus 3 hijos a su hermano Antonio Barradas.
Sebastián Antúnez, curador de Pedro, José y Polonia Bravo, esta última mujer legítima de Juan Antonio de Villanueva, hijos y herederos de Juan Bravo de Alarcón y de María Guevara Antúnez, aprueban y confirman los inventarios y apreciaciones hechos de los bienes que quedaron por muerte de sus padres, asimismo de su entrego y adjudicación que se hicieron de pedimento de sus acreedores en el Teniente de Caballo José Pérez de Arellano, y para mayor abundamiento le otorgan venta real de todos ellos en la misma cantidad en que se le había hecho, quienes se dan por satisfechos.