Pedro de Heria, vecino de este pueblo de Jalapa, dijo que su esposa doña Mariana de Arce Tovar y Gálvez, difunta, heredó de su madre doña Antonia de Arce Tovar y Gálvez, unas casas que están en este pueblo, las que vende a don Manuel José de Acosta, dicha casa hace frente por el sur con la calle que baja para la Ermita de Santiago y del otro lado el cementerio del Convento de Nuestro Padre San Francisco de este pueblo, por el poniente con la calle que llaman del Ganado y del otro lado casa de Pedro Bravo de Alarcón, por el norte con casa de las ánimas que les dejó Juan Rangel, por el oriente con un callejón y del otro lado casas del otorgante. La vende por precio de 700 pesos.
Juan Bravo de Alarcón, natural del pueblo de Guagoapa, hijo legítimo de Juan Bravo y de Polonia de Torres, vecino y labrador en esta jurisdicción, otorga poder para testar y asimismo nombra albaceas al Capitán Bartolomé de Castro y a Antonio Barradas. Declara fue casado con María de Guevara Antúnez, quien al tiempo de casarse no trajo dote, ahora está casado con Antonia de Arce Tovar y Gálvez, quien tampoco trajo dote. Tiene entre sus bienes alrededor de 700 reses, un rancho con 7 caballerías de tierra y otras 12 que tiene compradas a censo, 40 caballos, 30 yeguas de vientre. Tiene pendientes algunas deudas. Nombra como herederos universales a sus 3 hijos.
Juan Bravo de Alarcón, natural del pueblo de Guagoapa, hijo legítimo de Juan Bravo y de Polonia de Torres, vecino y labrador en esta jurisdicción, otorga poder para testar a su hermano Antonio Barradas y al Capitán Bartolomé de Castro, vecinos del pueblo de Jalapa. Declara fue casado con María de Guevara Antúnez, quien al tiempo de casarse no trajo dote; al presente está casado con Antonia Arce Tovar y Gálvez, quien tampoco trajo dote. Tiene entre sus bienes un rancho con 7 caballerías de tierra y otras 12 que tiene compradas a censo; 700 reses, 40 caballos, 30 yeguas, entre otros bienes menores. Declara tener algunas deudas, pide se ajusten. Nombra como tenedor, curador de sus 3 hijos a su hermano Antonio Barradas.
Doña Antonia de Arce Tovar y Gálvez, alías Gálvez, viuda de don Juan Bravo de Alarcón, natural de este pueblo de Jalapa, otorga poder para testar y nombramiento de albaceas a don Antonio Fernández del Campo y doña Mariana de Arce Tovar y Gálvez, su hija natural a la cual nombra heredera