Manuela Pérez, viuda de don Pedro de Torres, españoles ambos, casada en primeras nupcias con Simón García, otorga su testamento; nombra como albacea testamentario a Luis García, hijo de su primer matrimonio, y como herederos universales a sus hijos Luis García, Gertrudis García, Petrona Josefa de Torres y Francisca Antonia de Torres.
Simón García, vecino del pueblo de Naolinco, otorga su testamento donde declara que cuando se casó en su primer matrimonio trajo como dote una mula, una yegua, entre otros bienes. En su segundo matrimonio con Manuela Pérez, trajo una esclava llamada Lucía de 3 años, entre otros géneros. Como bienes tiene 26 mulas, 4 caballos, 2 yeguas, la mulatilla de su segundo matrimonio, una mula de su servicio. Asimismo declara tener algunas deudas y le deben; pide a sus albaceas ajusten cuentas. Nombra como albaceas a Nicolás de Guevara, a José Méndez y a su esposa Manuela Pérez.
Juan García, español natural del pueblo de Naolinco y vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos Simón García y de Magdalena Urdiales, otorga poder para testar y nombramiento de albacea a su mujer Josefa de los Reyes, y como herederas nombra a su hija Nicolasa García, junto con su nieta Mariana Domínguez, hija de la difunta Ana Rita.