El Licenciado Miguel Bazán de Otero, Clérigo Presbítero Domiciliario del Obispado de Puebla, y su hermano don José Bazán de Otero, dijeron que por bienes de su difunto padre don Fernando Bazán de Otero, se les adjudicó la casa que poseyó en el pueblo de Perote, cuya propiedad otorgan que venden a don José Antonio Cuevas, vecino de Perote, al precio de 2, 000 pesos de oro común, la cual tiene por el oriente que es el frente 67 varas y linda con pared de la casa de Pablo de Campo, al norte tiene 119 varas y linda de la esquina de dicha casa de Campos con la plaza y paredes del Convento Hospital de Nuestra Señora de Belén calle en medio hasta la Calle Real donde remata haciendo esquina con ella, al poniente con Calle Real que va al mesón, por donde tiene 150 varas y al sur 148 varas, lindan con casas y solares de Cayetano de Luna, Francisco Becerra, de los herederos de Melchor García y con tapias de Juan García.
Don Miguel Bazán de Otero, Clérigo Presbítero, Domiciliario del Obispado de Puebla, y don José Bazán de Otero, vecinos del pueblo de Perote, hijos y herederos de don Fernando Bazán de Otero y de doña Ángela de Malpica, otorgan poder especial a don Miguel de Cuevas, vecino y Agente de Negocios en el Real Palacio de la Ciudad de México, para que cobre lo que les toca de herencias, réditos de una capellanía de su tío y lo demás a que tengan derecho según autos.
Don José Bazán de Otero, vecino del pueblo de Perote, Jurisdicción de Jalapa, quien solicitó el remate de una casa que fuera de sus difuntos padres don Fernando Bazán de Otero y doña Ángela de Malpica, por la cantidad de 650 pesos, la cual se le admitió, por lo que mandó a exhibir dicha cantidad y dejó depositada en don Bernardo de la Fuente desde hace 3 años, cantidad que ahora solicita le entreguen, comprometiéndose a devolverla, conforme a las condiciones que le impongan o que se le entregue dicha casa a cambio de la citada cantidad, por lo cual ofrece como fiador a don Mariano de Acosta, dueño de mulas y vecino de este pueblo, obligándose ambos a pagar los 650 pesos de dicho principal y fianza.
José Antonio de Neira Claver, como principal, el Capitán Fernando Bazán de Otero como fiador, vecinos de la jurisdicción de Jalapa, de mancomún, deben y se obligan a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la Ciudad de los Ángeles y en su nombre a los señores comisarios de la Masa General 3 640 pesos de oro común, mismos que importan los diezmos que a José Antonio se le vendieron del Curato de Ixhuacán de los Reyes, de los años 1714 hasta 1720, así también los de Naolinco, Tlacolulan y el ingenio que fue del Licenciado Miguel Pérez de Medina, que pagarán en los plazos en la forma que se expresa.
Ángela de Malpica, vecina del pueblo de Perote, viuda del Capitán Fernando Bazán de Otero, dijo que habiendo muerto su marido bajo disposición de un poder para testar, ella lo otorga de la siguiente forma: para el alivio de su alma y lo acostumbrado manda se den ciertas cantidades de pesos. Los bienes, deudas, derechos y acciones constan en sus inventarios. Dijo que fue albacea testamentaria de Juan Bautista Basadoni Requena de Rojas, de lo que quedan algunos pendientes que pide se ejecuten. Declara que al tiempo de casarse no trajo capital alguno y entró en su poder la legítima materna de 3, 500 pesos, más 500 que le remitió su padre en el valor de la hacienda de San Antonio Ateguetla, entre otras mandas que aquí se mencionan.
Juan José de Thormes, vecino de Jalapa, ha recibido de doña Ángela de Malpica, viuda del Capitán Fernando Bazán de Otero, vecino que fue del pueblo de Perote, 300 pesos de oro común del resto de 1, 440 pesos de lo que se da por entregado a su voluntad.
Doña Ángela Francisca de Acosta, mujer legítima del Alférez Juan José Rincón, vecinos de Jalapa, vende a doña Ángela de Malpica, viuda del Capitán Fernando Bazán de Otero, vecina del pueblo de Perote, una negra esclava nombrada Juana María de 45 años más o menos que hubo de doña Anastasia Javiera de Natera, cuya esclava se encuentra libre de empeño, hipoteca y enajenación, sin asegurarla de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta, en 300 pesos de oro común que por ella le ha dado y pagado.
Gaspar Melchor y Baltazar Melchor, padre e hijo, ambos vecinos del pueblo de Santiago Ayahualulco, doctrina de Ixhuacán, como principales deudores y obligados, y Fernando Bazán de Otero, vecino y dueño de hacienda de labor en el sitio de Perote, se obliga y constituye por fiador y principal pagador, así los 3 juntos de mancomún, a voz de uno y cada uno se obligan a pagar a la Iglesia Catedral de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles y a los Comisarios de su Cofre y Masa General, la cantidad de 1, 250 pesos de oro común en que se les remataron los diezmos que causan los naturales del partido de Ixhuacán correspondientes a 1709, 1710, 1711, 1712 y 1713 a razón de 250 pesos de oro común en cada uno.
Inés López, vecina del pueblo de Jalapa, viuda de Juan Díaz de la Cueva, vende a don Fernando Bazán de Otero, dueño de hacienda en el Desierto de Perote, un esclavo de color negro, atezado, nombrado Marcial, de 36 años más o menos, criollo nacido en la casa de sus padres. Dicho esclavo se encuentra libre de hipoteca, sin asegurarlo de ninguna enfermedad pública ni secreta, es casado y no ha cometido ningún delito. La venta se hace en 350 pesos de oro común que ha recibido.
Doña Ángela de Malpica, viuda del Capitán don Fernando Bazán de Otero, vecina del pueblo de San Miguel de Perote, jurisdicción de Jalacingo, hace imposición de 150 pesos de oro de censo en cada año, a las haciendas San Antonio Ateguetla y San Juan Alteyuca, por venta real a don Juan de Caldevilla, vecino y mercader del pueblo de Huamantla, jurisdicción de Tlaxcala.