Diego de Yebra, vecino de Jalapa, dio en arrendamiento a don Jerónimo de Trujillo, juez de ingenios, unas casas de morada de altos y bajos, durante un año, al precio de 100 pesos de oro común.
Alonso Ruiz, Comisario del Santo Oficio de la Veracruz, como albacea de Francisco Rebolledo, dio carta poder a Pedro de Lazcano, Rector de la Compañía de Jesús en la ciudad de Veracruz, para cobrar de Alonso del Moral y Diego de Yebra, los dineros que quedaron debiendo al finado Francisco de Rebolledo.
Baltazar de la Bazares, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Diego de Yebra, vecino de este pueblo, 114 pesos de oro común, por razón y precio de 19 potros que le vendió, cuatro meses después de la fecha de esta escritura.
Jerónima Alemán, mujer legítima de Diego de Yebra, vecino y Alcalde Ordinario de la ciudad de Veracruz, dio carta poder a su marido para que en su nombre haga las escrituras de aprobación de la venta de una botica que fue de su primer esposo, Hernán Sánchez.
Diego de Yebra, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a Sebastián Carrillo, escribano de entradas y vecino de la ciudad de México, para que en su nombre pueda tomar en oro, plata, cacao, mercaderías y otros géneros que hallare, hasta la cantidad de 300 pesos de oro común, y obligue su persona a la paga de los mismos.
Jerónima Alemán, viuda de Diego de Yebra, vecina de la antigua ciudad de Veracruz, dio su poder cumplido a Cristóbal de Espinosa, mayordomo de la Hacienda nombrada Cempoala, en esta jurisdicción, que quedó por fin y muerte de Don Andrés Pérez de la Higuera, que hoy tiene Francisco Hernández de la Higuera, especialmente para que en su nombre pueda vender tres sitios de ganado mayor en esta jurisdicción, linde con tierras de la dicha estancia, a 300 pesos de oro común, o más si pudiere.
Cristóbal de Espinosa, vecina de la antigua ciudad de Veracruz, con poder de Doña Gerónima de Alemán, viuda de Diego de Yebra, vende a Don Sebastián de la Higuera Matamoros, tres sitios de ganado mayor, en términos de la antigua ciudad de Veracruz, llamados el uno Corral de Muchachos, otro Médanos de Xaxalaquas, y otro junto al Hato de la Ciénega, linde con el camino real, por el precio de 250 pesos de oro común cada uno.
Diego de Yebra, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a Francisco Ruiz, vecino de Jalapa, para que en su nombre pueda vender unas casas de morada, ubicadas en este pueblo y para que cobre los caballos y yeguas que hubieren escapado de sus estancias.