En el Convento del Señor San Francisco, congregados en comunidad, Fray Pedro Reyes, Predicador y Guardián, Fray Miguel Montero, discretos moradores, y Diego de la Torre Arnate, Síndico del convento, ante mí, el Escribano, aceptan la escritura de obligación de capellanía y obra pía de 12 misas que se han de decir en este convento y la dan por incorporada, asimismo admiten la limosna y réditos de 100 pesos de oro común anuales, y se obligan a decir 12 misas rezadas que se expresan en la escritura de fundación, en la forma y días que en ella se refiere.
Fray Juan Martín Borrego, Guardián del Convento del Señor San Francisco; Fray Miguel Montero y Fray Carlos García Monzaval, moradores de ese convento, en nombre de los demás conventuales, dijeron que poseen un solar con 89 varas de frente y 55 de fondo en la calle que va para el alto, detrás de la Iglesia parroquial, hace esquina enfrente del palacio, colinda con la iglesia, por otro lado con casas que llaman de la doctora, con el patio del cementerio del convento y al norte con casa de Francisco Carranza. Dicho solar lo hubo el convento vía limosnas y capellanía de doña Juana de Vargas en 400 pesos de principal que sobre él están cargados a favor del convento a razón de 5% de réditos, ahora lo venden a don Bartolomé de Castro con poder de Francisco de Araciel, vecino de la Neva Ciudad de la Veracruz, bajo las calidades y condiciones que se refiere, en los 400 pesos referidos.
El Alférez Sebastián de Flores Moreno y Gertrudis de la Gala y Thormes, su legítima mujer, albaceas que son de Juan de Thormes, hermano de esta última, encontrándose en el Convento de San Francisco con los padres Fray Pedro de Rey, su predicador, Fray Miguel Montero, discreto morador en el y Diego de la Torre Arnate, Síndico del Convento, para la obligación de pagar 48 pesos 4 reales de oro común de limosna anuales por las 10 misas rezadas que han de decir los religiosos del convento como aparece en la fundación de la capellanía.