El Capitán don Manuel de Olmedo, vecino del pueblo de Jalapa, renuncia al cargo de albacea testamentario, mismo que recibió por disposición del difunto don Blas Fernández Álvarez, vecino de este pueblo.
Don Blas Fernández Álvarez, vecino de este pueblo de Jalapa, vende a don José de Burgos, Caballero de la Orden de Santiago y residente en la Ciudad de México, unas casas de cal y canto, cubiertas de tejas, ubicadas en este pueblo, en el camino que va para la Nueva Veracruz, que lindan al norte y oriente con casas de don José Antonio de Acosta, al sur con solar del alférez Acosta y al poniente con una casa del que vende, en el precio de 7,100 pesos escudos mexicanos.
Los Capitanes don José Robledano de Cardeña, don Gregorio Fernández Mantilla, y los Alférez don Laureano Fernández de Ulloa, don Blas Fernández Álvarez y don José Antonio de Acosta, en voz de los vecinos de este pueblo de Jalapa, otorgan poder especial a don Diego Francisco Upton de Fuentes, vecino de la Ciudad de Sevilla, para que comparezca ante don Felipe vta., Monarca Católico y en su Real Consejo de Indias, para pedir y suplicar la realización de las ferias en este pueblo de manera perpetua.
María de Jesús y Zorrobiaga, doncella de 25 años, hija legítima de los difuntos don Francisco de Zorrobiaga y de doña Agustina Francisca de Thormes, realiza testamento, en el cual nombra como albaceas, tenedores de bienes y herederos a doña José Antonio de Acosta, don Laureano Fernández de Ulloa y don Blas Fernández Álvarez, vecinos de este pueblo de Jalapa.
Cristóbal Francisco García y doña Petrona Josefa de Castro, marido y mujer legítimos, vecinos de este pueblo de Jalapa, deben y se obligan a pagar a don Blas Fernández Álvarez, vecino de este pueblo, la cantidad de 1, 527 pesos, 2 reales y medio, cuando llegue la primera flota al puerto de San Juan de Ulúa, en la Ciudad de la Nueva Veracruz y se celebre la primera feria en este pueblo de Jalapa y arrienden una casa que la citada doña Petrona tiene en este pueblo.
Don Manuel de Olmedo y don Luis de Ruz y Sotomayor, vecinos del pueblo de Jalapa, dijeron que el poder que tienen de los vecinos de este pueblo para defenderlos contra el alcabalero y receptor, otorgado el 30 de junio de este año, lo sustituyen en don Francisco Miguel de Campo y don Blas Fernández Álvarez, de la misma vecindad para todos los casos y cosas en él contenidas sin exceptuar ni reservar cosa alguna.
Blas Fernández Álvarez, vecino de este pueblo, junto con Teresa Fernández de Espinosa, viuda de Diego de Castro y Gamboa, como Patrona, el Licenciado Pedro Perdomo, Cura, Francisco Abadiano y Pinillos y el declarante como albaceas y fundadores de Capellanía a favor difunto Diego, recibió 1, 000 pesos de oro común que impone y carga sobre todos sus bienes y en especial sobre la casa que posee en este pueblo, en la Calle Real del que linda con dicha calle en medio y hace frente con casa del Capitán Bartolomé de Castro, al fondo con solar y casa del Alférez Jerónimo de Acosta, al poniente con otra casa de dicho otorgante y por el oriente con casa y solar de José Antonio de Acosta.
Laureano de Escobar, vecino de este pueblo, dijo que Francisco de Aguirre, albacea de Andrés Pérez, vendió a Domingo Díaz Mier, una casa hecha en solar de la cofradía de Jesús y Santísimo Sacramento, cuyo valor era de 100 pesos, los cuales estaban situados sobre la casa y solar, y ahora dicho Domingo exhibe dicha cantidad para redimir un censo por consentimiento de Blas Fernández Álvarez, Mayordomo de dicha cofradía, los cuales se entregan a dicho otorgante y que carga en censo sobre su casa y solar que tiene en este pueblo, de cal y canto, piedra y lodo, cubierta de teja, en la calle que llaman de Tecuanapa y linda con casas de Mateo Viveros en frente, y por la parte del poniente con la cerca del Convento de San Francisco, al sur con casa y solar, libre de censo y gravamen, quedando redimida la deuda de dicho Domingo Díaz Mier y el otorgante se hace deudor de dicha cofradía y a pagar sus réditos que son 5 pesos anuales.
El Capitán José Robledano de Cardeña y Blas Fernández Álvarez, vecinos de este pueblo, se obligan a pagar la cantidad de 1, 200 pesos de principal de una capellanía, para lo cual hacen hipoteca especial de sus casas ubicadas en este pueblo, señalando Robledano que su casa está en la calle que sube a la Parroquia del Calvario y linda al poniente con casa de Luis Ruiz, al sur con casa de Mateo de Arcila, al norte con casas de Juan Cardeña y José Núñez y al oriente con casas y solar de José Cabello, y la de dicho Blas está en la Calle Real que sale de la plaza para el Camino Real de la Veracruz, linda con solar del Alférez Jerónimo de Acosta y por un lado con casa de José Antonio de Acosta y por otro con la de Gertrudis de Neira Claver; ésta última tiene gravamen de 1, 100 pesos y la otra 1,000 pesos a favor del Convento de San Francisco de este pueblo.
Antonio Cayetano, hijo legítimo de los difuntos José Hernández y Tomasa de Pomares, casado con Josefa Petrona Martínez Domínguez, realiza testamento, en el cual nombra por albacea testamentaria a su citada esposa, junto con don Blas Fernández Álvarez, vecino de este pueblo de Jalapa, y como herederos a sus hijos José Antonio, Luisa María y Francisco.